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Las Fuerzas Armadas Reales (FAR) recibieron el pasado 24 de diciembre el primer lote de vehículos blindados WhAP 8×8, fabricados localmente, marcando un hito en la estrategia de modernización y soberanía industrial del Reino de Marruecos.
Este avance refleja un cambio de paradigma en la política de defensa, orientada hacia la coproducción, la transferencia tecnológica y el fortalecimiento de la base industrial nacional.
El programa, fruto de un acuerdo firmado a finales de 2024 con la empresa india Tata Advanced Systems Limited (TASL) y la Organización India de Investigación y Desarrollo para la Defensa (DRDO), prevé dotar a las FAR de una flota de 150 blindados en tres años, al tiempo que consolida una industria de defensa sostenible en suelo marroquí.
Durante décadas, la modernización del arsenal marroquí dependió principalmente de la importación de equipos terminados. El WhAP 8×8 rompe con esta lógica al priorizar la integración industrial local, la capacitación de personal marroquí y la autonomía en el mantenimiento y ciclo de vida de los vehículos.
La fábrica de Berrechid, cerca de Casablanca, operativa desde septiembre de 2025, constituye el núcleo de esta transformación industrial. Con 20.000 m² de superficie, alberga la estructura Tata Advanced Systems Morocco, que apunta a convertirse en un polo regional de producción y una plataforma de exportación hacia África.
Actualmente, el 30% de los componentes del WhAP 8×8 se producen localmente, con un objetivo de integración del 50% en los próximos años.
Desde el punto de vista técnico, el WhAP 8×8 combina movilidad, protección y potencia de fuego, adaptándose a entornos urbanos, montañosos y anfibios.
Equipado con un motor diésel de 600 caballos, suspensión hidroneumática y capacidad de transporte de tropas, también cumple con los estándares OTAN STANAG 4569, ofreciendo protección balística modular hasta nivel 4 y resistencia reforzada frente a minas y artefactos explosivos improvisados.
Su diseño modular permite configuraciones variadas, desde transporte de tropas y puestos de mando hasta vehículos médicos y de combate de infantería, con armamento que va de ametralladoras de 7,62 mm a cañones automáticos de 30 mm.
Además, se exploran versiones con cañones de 105 y 120 mm para ampliar la capacidad de apoyo de fuego.
Más allá de la modernización militar, el programa envía un mensaje político y estratégico claro: Marruecos diversifica sus asociaciones, refuerza su independencia tecnológica y se posiciona como un actor industrial de relevancia en África.
La apuesta por el “Made in Morocco” confirma que la seguridad nacional del Reino se basa tanto en sus capacidades operativas como en su soberanía industrial.
