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Tras un ejercicio centrado en la clarificación técnica y la reducción de los riesgos geológicos, Predator Oil & Gas considera que ha reunido los elementos necesarios para iniciar la fase de valoración de sus descubrimientos de gas en la cuenca de Guercif. Los trabajos realizados a lo largo de 2025 abren así el camino a asociaciones industriales y a una eventual solicitud de concesión de explotación a partir de 2026.
Las operaciones desarrolladas en el permiso terrestre de Guercif durante 2025 marcan la entrada del proyecto en una nueva etapa. Lejos de una intensificación inmediata de las perforaciones, la compañía priorizó el análisis exhaustivo de los datos disponibles, la identificación de las limitaciones técnicas y la preparación de un esquema de desarrollo económicamente viable.
En este enfoque, el pozo MOU-3 ocupó un lugar central. Las pruebas realizadas sin equipo de perforación permitieron identificar con precisión los mecanismos de degradación de las formaciones del yacimiento asociados al programa inicial. Estos trabajos validaron, además, la interpretación independiente de NuTech, confirmando la presencia de saturaciones de gas y la pertinencia de los indicios observados durante la perforación, antes del aumento del peso del lodo que había interrumpido los flujos. Los datos obtenidos sirven ahora como referencia para el diseño de pozos de evaluación capaces de preservar la integridad de los yacimientos y alcanzar caudales estabilizados óptimos.
Desde el punto de vista geológico, la estrategia de evaluación se ha concentrado en los horizontes situados por encima de los 950 metros, en la estructura común a los pozos MOU-1 y MOU-3. Esta focalización busca limitar los riesgos técnicos y acelerar la transición hacia una fase de desarrollo. Sobre esta base, Predator Oil & Gas mantiene conversaciones con dos socios potenciales en torno a un proyecto totalmente financiado de gas natural comprimido (GNC) y/o micro-GNL, orientado a una monetización progresiva del gas descubierto.
La perforación del pozo MOU-5 reforzó esta lectura. Finalizado a 1.137 metros y ejecutado por debajo del presupuesto gracias a prácticas de perforación mejoradas, el pozo aportó varias enseñanzas estructurales. Se identificó un indicio de helio que consolida los modelos de generación y migración previamente establecidos. Más inesperada fue la penetración de sal triásica movilizada, que abre una nueva perspectiva sobre un objetivo más profundo de tipo TAGI. Asimismo, la presencia en la base del pozo de un nivel arenoso jurásico de unos 30 metros sugiere propiedades de yacimiento favorables y confiere a MOU-5 un carácter potencialmente “play-opening”.
En el plano regulatorio, la compañía ha presentado una solicitud de extensión del período de exploración para posponer la fecha límite hasta noviembre de 2026. Esta prórroga permitiría completar los estudios técnicos, ambientales y económicos necesarios de cara a una solicitud de concesión de explotación.
A comienzos de 2026 se espera una actualización independiente de los recursos, que integrará el conjunto de los trabajos realizados en 2025. Esta revisión podría conducir a una revalorización de los volúmenes de gas, tanto en las estructuras ya identificadas como en sus extensiones.
Para Predator Oil & Gas, el desafío pasa ahora por transformar un descubrimiento técnicamente validado en un proyecto energético estructurado, financiable y con un calendario de ejecución controlado.
