Rue20 Español/Rabat
El exdiputado español y antiguo líder del partido de extrema izquierda Podemos, Pablo Iglesias, generó indignación al llamar públicamente al Polisario a recurrir a la violencia contra Marruecos.
En un video publicado el pasado viernes 7 de noviembre, consultado por Rue20 Español, Iglesias afirmó que, tras la histórica derrota diplomática de la milicia separatista, “no le queda más que recurrir a las armas”.
🔴Pablo Iglesias pousse les milices du polisario à " prendre les armes contre le Maroc "🔴
L’ancien leader de @PODEMOS, @PabloIglesias, semble vouloir troquer la tribune politique pour le micro de la polémique. Dans son émission @LaBase, diffusée sur la plateforme @CanalRed_TV… pic.twitter.com/d6QFanq7iN
— Mohamed Larbi (@Mohamed71856192) November 8, 2025
El pronunciamiento de Iglesias se produce en el contexto de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el 31 de octubre de 2025, que reafirma la centralidad del plan de autonomía bajo soberanía marroquí como vía para una solución política en el Sáhara marroquí.
Esta decisión histórica, celebrada por SM el Rey Mohamed VI como un “punto de inflexión decisivo en la Historia de Marruecos moderno”, ha frustrado a los sectores que apoyan la agenda separatista.
“Ahora que la última resolución de la ONU ha permitido aplicar la política del hecho consumado a favor de Marruecos, ¿qué le queda al Polisario? Tomar las armas”, proclamó Iglesias con tono marcial, desde el local que actualmente regenta en Madrid, La Taberna Garibaldi.
No es la primera vez que Iglesias se manifiesta hostil hacia Marruecos. El exlíder de Podemos ha calificado repetidamente al Reino de “dictadura” y ha criticado el reconocimiento por parte del gobierno español de la marroquinidad del Sáhara.
En su video, se lamenta del apoyo internacional a Marruecos y promueve abiertamente la idea de un conflicto armado, ignorando la vía diplomática que ha sido respaldada por la comunidad internacional.
Analistas marroquíes consideran que estas declaraciones representan no solo una provocación innecesaria, sino un riesgo de desestabilización que podría alimentar tensiones en la región.
La postura de Iglesias contrasta con los esfuerzos diplomáticos que Marruecos ha impulsado durante décadas para cerrar un conflicto artificial y consolidar una solución consensuada basada en la iniciativa de autonomía.
