Rue20 Español/Rabat
La economía marroquí continúa su trayectoria ascendente, impulsada por un crecimiento sostenido y una inflación controlada. El proyecto de ley de finanzas para 2026, presentado por el gobierno, destaca un ambicioso esfuerzo de inversión pública que alcanzará los 380 mil millones de dírhams, marcando un hito sin precedentes en la historia económica del país.
Mustapha Baitas, portavoz del gobierno, anunció que esta cifra representa casi el doble del nivel de inversión registrado en 2020. Durante la rueda de prensa semanal posterior al Consejo de Gobierno, Baitas subrayó el sólido desempeño económico de Marruecos, con una tasa de crecimiento prevista del 4,6% para 2025 y una inflación controlada en el 2%.
«Logramos este crecimiento sin la aportación del sector agrícola, que sin embargo es central en nuestra economía. Imaginen el potencial del país en años agrícolas normales», afirmó Baitas, destacando la resiliencia de la economía nacional, especialmente en un contexto climático restrictivo.
La inversión pública, según el portavoz, es un motor clave de esta dinámica. Se espera que el volumen total alcance los 340 mil millones de dírhams en 2025, superando los niveles históricos de años anteriores: 198 mil millones en 2020, 230 mil millones en 2021, 245 mil millones en 2022, 300 mil millones en 2023 y 335 mil millones en 2024. El proyecto de ley de finanzas para 2026 prevé un nuevo aumento a 380 mil millones de dírhams.
Este aumento en la inversión se traduce en proyectos tangibles en todo el Reino, incluyendo la construcción y mejora de carreteras, hospitales, escuelas, presas, aeropuertos, vías férreas y redes de agua potable y saneamiento. «Son estas obras las que mejoran concretamente la vida de los ciudadanos y apoyan la economía nacional», explicó Baitas.
El portavoz también señaló que la tasa de crecimiento prevista para el año en curso es del 4,6%, un nivel que se considera satisfactorio en el contexto económico actual. Este rendimiento, logrado sin la contribución significativa del sector agrícola, demuestra la capacidad de la economía marroquí para mantener su ritmo de expansión gracias a la diversificación de sus motores de crecimiento.
Baitas enfatizó la gestión rigurosa de las finanzas públicas, asegurando que estas inversiones se realizan dentro de un marco de control de la deuda y eficiencia presupuestaria. Los recursos adicionales provienen, en particular, de la reforma fiscal, que promueve una mayor equidad y una recaudación de ingresos más eficaz.
En conclusión, Baitas afirmó que esta política de inversión sostenida refleja la determinación de Marruecos de fortalecer sus infraestructuras, modernizar sus servicios públicos y consolidar las bases para un crecimiento sostenible. Mientras el proyecto de ley de finanzas de 2026 se encuentra actualmente en debate parlamentario, Marruecos se mantiene firme en su compromiso con un desarrollo económico equilibrado y resiliente.
