Rue20 Español/Rabat
Un nuevo estudio técnico realizado por la empresa alemana Herrenknecht ha confirmado la viabilidad de un ambicioso proyecto de infraestructura: la construcción de un túnel submarino que conectará Marruecos con España a través del estrecho de Gibraltar. Según el informe, encargado por la Sociedad Española de Estudios para la Fija del Estrecho de Gibraltar (Secegsa), el proyecto es técnicamente factible y podría completarse en un plazo de una década, con un coste estimado de 8.500 millones de euros.
El estudio destaca que, a pesar de la complejidad geológica y financiera de la región, los avances tecnológicos en la perforación en profundidad hacen posible la realización de este túnel. El proyecto podría beneficiarse del apoyo de la Unión Europea, incluyendo posibles fondos del programa Next Generation.
Cooperación bilateral y preparativos en marcha
Los resultados del estudio, entregados en junio pasado, han impulsado a Secegsa y a la Sociedad Nacional de Estudios del Estrecho (SNED) de Marruecos a iniciar la preparación del plan operativo y a considerar la fase de diseño detallado. Se prevé el lanzamiento de un túnel exploratorio para el año 2027. En este contexto, delegaciones de ambos países han visitado Noruega para estudiar el modelo del túnel de Rogfast, demostrando un compromiso con las mejores prácticas en ingeniería.
Además, se están llevando a cabo estudios geológicos y sísmicos en profundidad, en colaboración con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), para garantizar la seguridad y durabilidad de la futura obra.
Un proyecto con impacto transcontinental
El Ministerio de Transportes español estima que la construcción del túnel exploratorio tomará entre seis y nueve años. El túnel, que se extenderá a lo largo de 65 kilómetros, con 40 km en territorio español, contará con una estación técnica en Vejer de la Frontera, conectada a la red ferroviaria Cádiz-Sevilla.
Se espera que los primeros trabajos comiencen hacia 2030, en paralelo con la Copa del Mundo de 2030, organizada conjuntamente por Marruecos, España y Portugal. Las fases avanzadas de la construcción se extenderían entre 2035 y 2040.
Más allá de su dimensión técnica, el túnel representa un proyecto estratégico para los intercambios entre Europa y África. Se prevé que, gracias a las conexiones ferroviarias existentes, se puedan integrar redes eléctricas y de fibra óptica, transformando el estrecho de Gibraltar en un importante corredor logístico, energético y digital.
La idea de una conexión fija entre las dos orillas del estrecho tiene raíces en el siglo XIX, pero fue en 1979 cuando se formalizó un acuerdo oficial entre Marruecos y España, marcando el inicio de un proyecto que ahora parece estar más cerca de convertirse en realidad.
