Rue20 Español/Mequinez
El sector de la cebolla en Marruecos, tradicionalmente considerado secundario, ha alcanzado un hito histórico. Según datos de EastFruit, el país exportó 64.900 toneladas de cebolla fresca entre junio de 2024 y mayo de 2025, generando 238 millones de dólares.
Este volumen supera el récord anterior de 2022/2023 en un 3% y representa un impresionante aumento del 480% respecto al periodo 2023/2024, marcado por una prohibición temporal de las exportaciones.
Este repunte se produce tras el levantamiento de la prohibición impuesta en febrero de 2023 para controlar los precios internos. Dicha medida, aunque necesaria para proteger el consumo local, redujo las exportaciones a tan solo 13.500 toneladas en 2023/2024. La reanudación de las exportaciones en el verano de 2024 impulsó un rápido crecimiento, con un pico de más de 14.000 toneladas en septiembre de ese año.
África Occidental se mantiene como el principal mercado, con Mauritania duplicando sus importaciones respecto a 2022/2023 y absorbiendo más de la mitad de las exportaciones marroquíes. Costa de Marfil también incrementó su demanda, mientras que Malí y Senegal experimentaron una disminución, indicando una redistribución de los flujos comerciales regionales.
Sin embargo, la diversificación hacia Oriente Medio es un elemento clave de la nueva estrategia. Los Emiratos Árabes Unidos importaron 5.500 toneladas, representando el 8,5% del total, lo que demuestra el interés de Marruecos por ampliar sus socios comerciales.
Este éxito se debe en parte a la recuperación agrícola impulsada por el gobierno. Entre octubre de 2023 y mayo de 2025, un programa de subsidios facilitó el acceso de los productores a semillas e insumos, mitigando los efectos de la sequía y fortaleciendo la seguridad alimentaria. Esta iniciativa permitió aumentar la producción y asegurar una oferta exportable suficiente.
Las exportaciones de cebolla marroquíes, históricamente modestas, no superaban las 10.000 toneladas por temporada hasta 2013. Tras superar ese umbral, se duplicaron en 2018/2019. El récord de 2022/2023, superado ahora, y el ascenso de la cebolla al cuarto puesto entre las hortalizas exportadas en 2024 (después del tomate, el pimiento y la zanahoria), confirman la consolidación de este sector.
A pesar del logro, persisten desafíos como la volatilidad de los mercados, las limitaciones logísticas, las condiciones climáticas y el fin previsto de los subsidios, que podría afectar el crecimiento si no se acompaña de una mayor estructuración del sector.
El récord de 2024/2025 demuestra la capacidad de Marruecos para recuperarse de una crisis, consolidar sus mercados y explorar nuevas oportunidades. Este éxito, aunque susceptible a factores externos, confirma el potencial de la cebolla en la agricultura marroquí y la apuesta del gobierno por el sector como motor de crecimiento, siempre que se aborden los desafíos estructurales existentes.
