Rue20 Español/Rabat
La visita oficial del presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, a Italia ha generado controversia tras unas declaraciones que contradicen la postura oficial italiana sobre el Sáhara marroquí.
Durante una comparecencia conjunta con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, Tebboune afirmó que ambos países compartían un supuesto “apoyo común” al llamado “pueblo saharaui” y a su presunto “derecho a la autodeterminación”. Sin embargo, esta afirmación no se corresponde con la postura oficial italiana expresada en el comunicado conjunto.
Según la agencia de noticias argelina APS, Tebboune declaró: «Hemos reafirmado nuestro apoyo común al Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas para lograr una solución política justa, de conformidad con la legalidad internacional, que permita al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación».
No obstante, la primera ministra Meloni, conocida por su franqueza, evitó cualquier mención explícita al supuesto “derecho de autodeterminación” en sus intervenciones públicas.
La Declaración Conjunta italo-argelina, documento que recoge los acuerdos alcanzados, incluye el siguiente párrafo en italiano referente al Sáhara marroquí:
«Per quanto riguarda il Sahara, entrambe le parti hanno ribadito il loro sostegno agli sforzi dell’Inviato Personale del Segretario Generale delle Nazioni Unite, Staffan de Mistura, per riavviare i negoziati diretti e raggiungere una soluzione politica giusta, duratura e reciprocamente accettabile, in conformità con gli obiettivi e i principi della Carta delle Nazioni Unite e delle pertinenti risoluzioni del Consiglio di Sicurezza«.
Traducido al español: «En lo que respecta al Sáhara, ambas partes han reiterado su apoyo a los esfuerzos del Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas, Staffan de Mistura, para reanudar las negociaciones directas y alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, de conformidad con los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad».
Como se puede observar, el comunicado conjunto aboga por una «solución política justa, duradera y mutuamente aceptable» en el marco de las Naciones Unidas, sin mencionar el supuesto “derecho a la autodeterminación”. Esto contradice la interpretación de Tebboune y la agencia APS.
A pesar de los intentos de Tebboune de presentar la postura italiana como un apoyo a la supuesta “autodeterminación”, el comunicado conjunto no hace ninguna referencia, ni directa ni indirecta, a este concepto. Este hecho refuerza la idea de una tergiversación de la postura italiana por parte de Argelia.
Este episodio no es un caso aislado. La agencia APS, considerada portavoz del régimen argelino, ha sido acusada en repetidas ocasiones de tergiversar la postura de líderes internacionales sobre el Sáhara marroquí. En junio de 2025, tras la visita del presidente ruandés a Argelia, la APS anunció un supuesto apoyo a la autoproclamada “rasd”, desmentido posteriormente por Kigali.
La narrativa argelina sobre el Sáhara marroquí se caracteriza por su inconsistencia. Argelia oscila entre presentarse como «actor interesado», «observador neutral» o «parte interesada», generando confusión sobre su papel en el conflicto artificial. Mientras tanto, la propuesta marroquí de autonomía bajo soberanía gana terreno en la escena internacional.
La insistencia de Tebboune en presentar una versión distorsionada de la realidad diplomática, incluso delante de la parte afectada, pone en entredicho la credibilidad de Argelia.
Ante este creciente aislamiento, la única salida para Argelia parece ser el retorno a la razón. Reconocer su papel como actor en el conflicto, participar constructivamente en las negociaciones y considerar seriamente la propuesta marroquí de autonomía son pasos esenciales para una resolución pacífica y duradera del conflicto. Sin embargo, para un régimen aferrado a una narrativa ficticia, la aceptación de la realidad se presenta como el mayor de los desafíos.
