Rue20 Español/Rabat
La firme declaración del Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmando el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara y respaldando el plan de autonomía marroquí como única solución viable al conflicto, ha dejado al régimen argelino en una posición de creciente aislamiento internacional.
Argelia ha respondido con un comunicado lamentando la decisión y reiterando su postura anacrónica; una posición desconectada de la realidad geopolítica.
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— وزارة الشؤون الخارجية| MFA-Algeria (@Algeria_MFA) April 9, 2025
El comunicado argelino, plagado de referencias a la legalidad internacional y resoluciones de la ONU, ignora la creciente consolidación internacional en torno a la propuesta marroquí de autonomía.
Calificando la decisión estadounidense como una falta de respeto a la legalidad internacional, Argelia intenta aferrarse a una interpretación del derecho internacional que ha perdido fuerza ante la evolución de la situación sobre el terreno y el amplio respaldo internacional a la solución de autonomía marroquí.
La administración Trump, con esta declaración contundente, ha dejado claro que el tiempo del inmovilismo ha terminado. El mensaje a Argelia y al Frente Polisario es inequívoco: deben abandonar las tácticas dilatorias y sentarse a la mesa de negociaciones con Marruecos para alcanzar una solución definitiva basada en la autonomía.
La posibilidad de que Estados Unidos revise e incluso suspenda la financiación de la MINURSO añade aún más presión sobre Argelia para que reconsidere su postura.
La insistencia argelina en la autodeterminación a través de un referéndum, una opción considerada inviable por Estados Unidos y otros actores internacionales clave, parece cada vez más una estrategia para perpetuar el conflicto y desestabilizar la región.
La Casa Blanca, al descartar cualquier «Plan B» y calificar la propuesta marroquí como «seria, creíble y realista», cierra la puerta a cualquier otra alternativa y reafirma su compromiso con una solución definitiva basada en la autonomía bajo soberanía marroquí.
La firmeza de la postura estadounidense, según analistas, refleja no solo el reconocimiento de Marruecos como un aliado estratégico en la región, sino también la creciente convicción de que la propuesta de autonomía es la única vía para garantizar la estabilidad y el desarrollo del Sáhara.
El respaldo de Washington a la soberanía marroquí fortalece los lazos bilaterales y envía un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la dirección de la política estadounidense en el Magreb. Argelia, con su postura inflexible, corre el riesgo de quedar aún más aislada si continúa ignorando la nueva dinámica geopolítica en la región.
