Rue20 Español/Rabat
La ruta Algeciras-Tánger Med consolida su posición como principal conexión marítima, mientras la coordinación hispano-marroquí garantiza la fluidez del dispositivo.
La Operación Paso del Estrecho (OPE) 2026, conocida como Marhaba por las autoridades marroquíes, ha superado con éxito su primer mes de actividad consolidándose como el mayor tránsito intercontinental de personas y vehículos entre Europa y el norte de África. Entre el 15 de junio y el 15 de julio, un total de 646.121 pasajeros y 160.698 vehículos han cruzado el Estrecho a través de los puertos españoles participantes, según los datos oficiales del Ministerio del Interior de España.
La ruta que conecta Algeciras con Tánger Med sigue siendo el eje vertebral de la operación, acumulando 250.504 pasajeros y 75.700 vehículos en este primer tramo de la campaña estival. Estas cifras representan aproximadamente el 39% del total de viajeros y el 47% del total de vehículos embarcados en toda la OPE, una muestra inequívoca del papel estratégico que el puerto tangerino desempeña en la movilidad entre ambos continentes.
La previsión para el conjunto de la temporada —que se extiende hasta el 15 de septiembre— sigue siendo la de superar los 3,5 millones de pasajeros y 850.000 vehículos, lo que supondría batir los récords históricos alcanzados en 2025.
Esta edición de la OPE ha supuesto un hito significativo al ser la primera en la que se aplica de forma obligatoria el Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea (EES). Este sistema digital, ya operativo en 29 países europeos, sustituye el sellado manual de pasaportes por el registro automatizado de datos biométricos —huellas dactilares e imagen facial— de todos los viajeros extracomunitarios.
Los puertos de Algeciras y Tarifa, así como los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla, han incorporado este nuevo dispositivo que, en principio, suscitaba preocupación por posibles demoras. Sin embargo, el balance del primer mes es positivo: la operación se está desarrollando sin incidencias relevantes y con elevados niveles de fluidez.
El correcto desarrollo de la OPE 2026 no sería comprensible sin la estrecha colaboración entre España y Marruecos. El pasado 6 de mayo, Tánger acogió la 37ª Comisión Mixta Hispano-marroquí, en la que ambas administraciones ultimaron los preparativos del dispositivo que gestiona el tránsito estival. La delegación española, encabezada por la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, se reunió con altos cargos de la Gendarmería Real, la Fundación Mohamed V para la Solidaridad y distintas direcciones generales del reino alauita.
Barcones subrayó entonces que la colaboración entre ambos países es “la clave del éxito de esta operación”, incidiendo en que “no sólo hay que planificar bien, sino que tenemos que estar preparados para responder ante cualquier circunstancia”. Unas declaraciones que han encontrado su reflejo en los hechos durante este primer mes de operativo.
El dispositivo español ha movilizado a más de 31.500 profesionales de distintos ámbitos y ha coordinado la actuación de más de 20 organismos de todas las administraciones públicas. Desde el Ministerio del Interior se ha puesto en valor la cooperación con Marruecos y el refuerzo de medios y personal para que el nuevo sistema biométrico no ocasione trastornos en el tránsito.
La OPE, que cumple este año su 37ª edición, no es solo una operación logística de envergadura: es el reflejo de los profundos lazos humanos, familiares y económicos que unen a Marruecos con Europa. Millones de ciudadanos marroquíes residentes en el continente europeo aprovechan cada verano para regresar a su tierra natal, y el Reino ha demostrado una vez más su capacidad para gestionar este flujo masivo con eficiencia y hospitalidad.
La apuesta de Marruecos por la modernización de sus infraestructuras portuarias —con Tánger Med como buque insignia— y su firme compromiso con la cooperación bilateral han sido determinantes para que la OPE 2026 haya superado con solvencia el desafío que suponía la implantación del EES. Mientras el dispositivo continúa su curso hasta septiembre, todo apunta a que, una vez más, la Marhaba marroquí será sinónimo de organización, seguridad y calidez humana.
