Rue20 Español/Casablanca
El proyecto, el primero de su tipo en África, supondrá una inversión cercana a los 400 millones de dirhams y se erigirá como el corazón mediático del torneo que Marruecos coorganizará junto a España y Portugal.
Un mes después del lanzamiento de la licitación, la ciudad de Casablanca ha dado el pistoletazo de salida a las obras del Centro Internacional de Radiodifusión (IBC, por sus siglas en inglés) que albergará la cobertura mediática del Mundial de Fútbol de 2030. El proyecto, promovido por la Agencia Marroquí de Desarrollo de Inversiones y Exportaciones (AMDIE) y la sociedad Casablanca Aménagement, supone un nuevo y contundente paso en los preparativos que el Reino está llevando a cabo para la cita mundialista que compartirá con España y Portugal, según varias fuentes.
El primer lote del proyecto ha sido adjudicado al consorcio formado por las empresas Optimaco y GTR por un importe de 36,3 millones de dirhams, tras completarse todos los procedimientos técnicos y administrativos exigidos por la normativa. Los trabajos, que se desarrollarán durante un plazo de cinco meses, comprenden el acondicionamiento del terreno, la construcción de la estructura principal y los trabajos de impermeabilización de la nave 3 de la Feria Internacional de Casablanca.
El IBC de Casablanca se extenderá sobre una superficie aproximada de 66.000 metros cuadrados dentro del recinto ferial, ubicado frente a la majestuosa explanada de la Mezquita Hassan II. El diseño arquitectónico corre a cargo del estudio WE Architect. Con una inversión global estimada en 400 millones de dirhams, este centro se convertirá en la plataforma integral para los medios de comunicación nacionales e internacionales encargados de cubrir el torneo.
El centro constituirá el núcleo neurálgico de las operaciones de transmisión del Mundial. Su misión será recibir y procesar las señales procedentes de las cámaras ubicadas en los estadios marroquíes para redistribuirlas en tiempo real a más de 180 organismos de radiodifusión y cadenas internacionales de televisión. Las instalaciones contarán con espacios equipados con tecnologías avanzadas, servicios logísticos y de comunicación de última generación, incluyendo estudios de televisión, cabinas de comentaristas, regias, antenas satelitales, fibra óptica, así como zonas de reunión, conferencias y restauración.
Este proyecto reviste una importancia histórica: será el primer centro internacional de radiodifusión para una Copa del Mundo de fútbol ubicado en suelo africano. La infraestructura se está diseñando conforme a los más exigentes estándares internacionales de la FIFA, que exigen una capacidad para albergar a miles de periodistas y técnicos en operación continua durante toda la competición.
El IBC se suma a la ambiciosa estrategia de infraestructuras que Marruecos está desplegando para el Mundial 2030. El Reino se encuentra inmerso en un plan de modernización sin precedentes que incluye, entre otros proyectos emblemáticos, la construcción del Gran Estadio Hassan II en Benslimane, con capacidad para 115.000 espectadores —el más grande del mundo—, así como la ampliación del Aeropuerto Mohammed V de Casablanca para elevar su capacidad hasta los 20 millones de pasajeros anuales.
La elección de Casablanca como sede del IBC no es casual. La ciudad ha competido con la propuesta de Madrid, que ofrecía el recinto ferial de la Casa de Campo. Sin embargo, el expediente de candidatura marroquí ha sabido defender con solvencia las ventajas del enclave de la Feria de Casablanca, situado frente al océano Atlántico y junto al histórico monumento de la Mezquita Hassan II, un emplazamiento descrito en el dossier como «estratégico y maravilloso».
La ubicación elegida supera ampliamente los cinco hectáreas exigidos por la FIFA, con un total de 6,6 hectáreas que garantizan espacio suficiente para todas las necesidades operativas del centro.
Con el inicio efectivo de estas obras, Marruecos refuerza su posición como sede de primer nivel para las grandes competiciones deportivas internacionales y demuestra una vez más su capacidad para ejecutar proyectos de envergadura con la celeridad y la excelencia que exigen los estándares globales. El Mundial 2030 se vislumbra ya como el escaparate definitivo de un Reino que avanza con paso firme hacia su consolidación como potencia deportiva y mediática a escala mundial.
