Rue20 Español/Rabat
A pesar de registrar un descenso en las llegadas durante el inicio del año, el mercado español sigue siendo uno de los pilares fundamentales del turismo marroquí, aportando cerca de uno de cada cinco visitantes internacionales.
Según los datos oficiales, en febrero de 2026 llegaron a Marruecos alrededor de 275.000 turistas procedentes de España, lo que representa aproximadamente el 20% del total de llegadas internacionales. Francia continúa liderando con cerca del 30%, mientras que España se sitúa claramente por delante de otros importantes mercados europeos como Reino Unido e Italia.
En el acumulado de enero y febrero, las cifras confirman esta relevancia estratégica: 547.000 visitantes españoles eligieron Marruecos como destino, manteniendo al país ibérico como el segundo emisor más importante.
Sin embargo, este sólido posicionamiento se ve acompañado de una tendencia a la baja. Las llegadas desde España cayeron un 13% en febrero respecto al mismo mes de 2025, y el descenso se amplía al 15% en los dos primeros meses del año en conjunto. Se trata de una de las contracciones más notables entre los principales mercados emisores, en un contexto donde otros países europeos muestran crecimientos o estabilidad.
Pese a este retroceso específico, el sector turístico marroquí mantiene un balance positivo global. Entre enero y febrero de 2026, Marruecos recibió 2,68 millones de turistas internacionales, un 1% más que en el mismo periodo del año anterior. Más significativo aún es el fuerte aumento en los ingresos turísticos, que alcanzaron los 21.400 millones de dirhams, un 22% superior al de 2025, impulsado por un mayor gasto medio por visitante.
A nivel de destinos, Marrakech y Agadir siguen concentrando la mayor parte de la actividad. En febrero, la ciudad ocre registró más de un millón de pernoctaciones, equivalente al 36% del total nacional, mientras que Agadir aportó el 21%.
En conjunto, Marruecos contabilizó cerca de 3 millones de pernoctaciones en establecimientos clasificados durante ese mes, aunque con una ligera caída del 4% interanual. El turismo internacional creció un 3%, compensando en buena medida el retroceso del 24% registrado en el turismo nacional.
La tasa de ocupación hotelera se situó en el 51% en febrero, cuatro puntos por debajo del año anterior. Aun así, destinos clave como Marrakech y Agadir mantuvieron niveles elevados, cercanos al 70%, reforzando su rol como principales atractivos del país.
Estos datos reflejan la resiliencia del turismo marroquí en un entorno global complejo, donde España, pese al ajuste inicial, continúa jugando un papel estratégico como socio clave para el desarrollo del sector.
