Rue20 Español/Rabat
El embajador, representante permanente de Marruecos ante la ONU en Ginebra, Omar Zniber, presidió el miércoles por la noche en Ginebra la ceremonia de entrega de los Premios de los Embajadores francófonos, en su calidad de presidente del Grupo de Embajadores Francófonos (GAF) de la ciudad.
En su intervención, Zniber subrayó el alcance particular de este galardón en Ginebra, “corazón de la cooperación internacional y del diálogo multilateral”, destacando el papel central de la lengua francesa como “herramienta de trabajo, de diálogo y de mediación al servicio del multilateralismo”.
Creado en 2018, este premio distingue cada año a una personalidad y a una institución que se hayan destacado por su compromiso con los valores fundamentales de la Francofonía, entre ellos la promoción del idioma francés, la solidaridad, la paz, la democracia, los derechos humanos y los principios humanitarios.
En el contexto ginebrino, estos valores “no son abstractos”, sino que se viven diariamente en el seno de las organizaciones internacionales, las misiones diplomáticas y la sociedad civil, subrayó Zniber, quien añadió que la iniciativa busca poner en valor a quienes encarnan estos principios de forma constante.
El presidente del GAF señaló igualmente que, en un mundo atravesado por múltiples crisis, la cooperación, el respeto a los derechos fundamentales y el diálogo entre culturas siguen siendo pilares indispensables, y que los galardonados de 2026 contribuyen a la construcción de un orden mundial más justo y solidario.
Tras el proceso de selección entre los miembros del GAF en Ginebra, el premio en la categoría de “personalidades” fue otorgado al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, mientras que en la categoría de “instituciones” la distinción recayó en la Universidad de Ginebra.
Asimismo, se concedió un premio especial por la igualdad de género a la red International Gender Champions, iniciativa impulsada por Zniber e integrada en la hoja de ruta del Grupo para 2026.
La ceremonia, celebrada en el prestigioso Palacio Eynard, que alberga entre otras instituciones los despachos del consejo administrativo de Ginebra, fue organizada por la Representación Permanente de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF) en Ginebra.
La velada estuvo también marcada por un debate de alto nivel bajo el tema “El universalismo: ¿herencia superada o horizonte necesario?”, dirigido por Volker Türk y el filósofo y profesor de la Universidad de Columbia, Souleymane Bachir Diagne, en un espacio de reflexión sobre los desafíos contemporáneos del multilateralismo y los derechos humanos.
