Rue20 Español/Rabat
La agencia de calificación estadounidense Moody’s anunció este viernes la revisión de la perspectiva de la calificación soberana de Marruecos, que pasa de “estable” a “positiva”, manteniendo la calificación a largo plazo en moneda local y extranjera en Ba1. La decisión refleja el reconocimiento de los progresos económicos y presupuestarios alcanzados por el Reino en los últimos años.
Según Moody’s, la economía marroquí experimenta un crecimiento robusto, impulsado por una coyuntura favorable, la implementación de reformas estructurales y un notable aumento de las inversiones.
La estrategia de consolidación presupuestaria del Estado también comienza a mostrar resultados, especialmente gracias al incremento sostenido de los ingresos fiscales. La agencia apunta que, si esta dinámica se mantiene, podría acelerar la reducción de la deuda pública y abrir la posibilidad de una futura mejora de la calificación soberana a medio plazo.
Moody’s destaca la solidez de las instituciones, la buena gobernanza y la prudente gestión macroeconómica del país. La diversificación progresiva de la economía, unas reservas de divisas adecuadas y el acceso cómodo a financiamiento nacional e internacional refuerzan la resiliencia de Marruecos frente a crisis externas.
No obstante, la agencia advierte sobre vulnerabilidades persistentes, entre ellas la presión sobre las finanzas públicas por el financiamiento de grandes obras sociales, los programas de infraestructura y la exposición a riesgos climáticos, como la sequía. Además, el ingreso per cápita aún limitado y las obligaciones financieras de las empresas públicas restringen actualmente el potencial de la calificación.
En cuanto a los techos país, Moody’s mantiene el techo en moneda local en Baa1, tres niveles por encima de la calificación soberana, y el techo en divisas extranjeras en Baa2, un escalón por debajo. Estos indicadores reflejan la baja vulnerabilidad externa del país y la prudente liberalización de su régimen cambiario, que se realiza de manera gradual y controlada.
Con esta revisión, Marruecos se consolida como un país con fundamentos económicos sólidos y perspectivas de crecimiento estables, lo que refuerza la confianza de inversores nacionales e internacionales en su economía.
