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La campaña agrícola de 2026 se perfila bajo signos claramente positivos tras las abundantes precipitaciones registradas desde noviembre de 2025, que han mejorado de forma sustancial las perspectivas productivas y reforzado los recursos hídricos del país, según datos oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas.
De acuerdo con una nota de coyuntura elaborada por la Dirección de Estudios y Previsiones Financieras, las lluvias continuadas durante los meses de enero y febrero han permitido revertir la tendencia de campañas anteriores, marcadas por la escasez hídrica, y auguran una temporada agrícola notablemente más favorable en todo el territorio nacional.
Esta mejora se traduce tanto en la ampliación de las superficies cultivadas como en el refuerzo progresivo de los acuíferos a medio y largo plazo.
Uno de los indicadores más significativos de este cambio es el nivel de llenado de las presas. A fecha de 20 de febrero, la tasa de llenado alcanzó el 70,7%, frente al 27,6% registrado en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento de 43,1 puntos. Este repunte permitirá una recuperación tras un período de estrés hídrico agudo y reducirá de manera significativa el riesgo de escasez a corto plazo.
Las reservas totales de agua se situaron en 11,8 mil millones de metros cúbicos, garantizando una mayor seguridad del riego para los cultivos de primavera y verano. En detalle, la cuenca del Sebou superó los 5 mil millones de metros cúbicos el 17 de febrero de 2026, con un incremento de mil millones respecto al año anterior. La cuenca de Oum Er-Rbia alcanzó los 2,3 mil millones de metros cúbicos, frente a apenas 254,3 millones un año antes.
También se registraron avances significativos en otras cuencas: Loukkos elevó sus reservas a 1,8 mil millones de metros cúbicos, Souss-Massa a 398,8 millones y Moulouya a 435,7 millones, reflejando una mejora generalizada de la situación hídrica nacional.
Este contexto favorable sustenta previsiones de rendimiento optimistas y tranquilizadoras a corto plazo, en paralelo a la futura puesta en marcha de las estrategias nacionales de desalinización del agua, llamadas a aliviar la presión sobre los recursos de agua dulce destinados al sector agrícola.
Los efectos positivos de esta recuperación se esperan también en los ingresos agrícolas, la agroindustria y las exportaciones. La nota señala que el valor de las exportaciones del sector de la agricultura, los bosques y la pesca alcanzó los 42,2 mil millones de dírhams a finales de 2025, con un crecimiento del 3,6%, tras el aumento del 9,1% registrado el año anterior.
Además del impacto económico, la mejora hídrica debería favorecer el suministro de agua potable, especialmente en grandes aglomeraciones como Casablanca-Settat, que en los últimos años habían sufrido restricciones.
En conjunto, la recuperación de la campaña agrícola se perfila como un factor clave para sostener el crecimiento nacional en 2026, confirmando el papel estratégico de la agricultura como pilar fundamental de la economía.
