Rue20 Español/Rabat
Marruecos se prepara para modernizar de forma integral su marco legislativo y reglamentario en materia de propiedad industrial, con el objetivo de reforzar la seguridad jurídica, estimular la inversión y fomentar la innovación.
La reforma, impulsada por la Oficina Marroquí de Propiedad Industrial y Comercial (OMPIC), cuenta con el acompañamiento de Suiza en el marco del proyecto de cooperación bilateral Swiss Partnership Morocco.
La iniciativa persigue una protección más eficaz y adaptada a los estándares internacionales para empresarios, creadores, investigadores y productores. Entre las principales novedades figura la modernización de los procedimientos administrativos y el refuerzo de los mecanismos de defensa de los derechos, incluida la introducción de la mediación como vía alternativa de resolución de litigios.
El sistema marroquí de propiedad industrial se apoya actualmente en la Ley n.º 17-97, complementada por otros textos como la Ley n.º 13-99, que creó la OMPIC, la Ley n.º 25-06 sobre signos distintivos de origen y calidad, y la Ley n.º 133-12 relativa a los productos de artesanía. La revisión en curso prevé un análisis exhaustivo de este corpus normativo con vistas a formular recomendaciones concretas y alinearlo con los convenios y tratados internacionales pertinentes.
Cuatro ejes para una reforma estructural
La actualización de los textos se articula en torno a cuatro ejes prioritarios. El primero se centra en el fortalecimiento de la protección de los derechos, mediante la mejora del sistema nacional de patentes, marcas, dibujos y modelos industriales, indicaciones geográficas y denominaciones de origen.
Se contempla, entre otros aspectos, la introducción de modelos de utilidad, solicitudes provisionales de patente y el reconocimiento de marcas notorias, en consonancia con las mejores prácticas internacionales promovidas por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
El segundo eje aborda la modernización de los procedimientos y aspectos prácticos de las solicitudes de títulos de propiedad industrial, con especial atención a la gestión de plazos, las normas de representación, los mecanismos de notificación y la simplificación administrativa.
El tercer eje apunta a la mejora del ejercicio de la profesión de Consejeros en Propiedad Industrial, mediante la revisión de las condiciones de acceso y ejercicio, la actualización del código deontológico y el fortalecimiento de los regímenes disciplinarios.
Por último, el cuarto eje busca consolidar la aplicación efectiva de los derechos y desarrollar modos alternativos de resolución de conflictos. Incluye la clarificación de las acciones judiciales, la tipificación de infracciones, los criterios de indemnización y los plazos de prescripción, así como la implantación de la mediación.
Los trabajos de reforma se apoyarán en estudios de viabilidad jurídica, consultas con los servicios competentes y evaluaciones de impacto. El proceso culminará con propuestas de modificación de la Ley n.º 17-97 y de sus textos de aplicación, acompañadas de matrices explicativas que detallen los objetivos y fundamentos de cada cambio previsto.
