Rue20 Español/Rabat
Por primera vez desde la proclamación de la independencia de Cabilia, el Presidente del Gobierno cabileño en el exilio, Ferhat Mehenni, encabezó una delegación que se reunió con diputados federales canadienses para presentar la causa cabileña y buscar respaldo internacional para la República Federal de Cabilia.
Entre los parlamentarios recibidos se encontraban el jefe del Bloc Québécois, Yves-François Blanchet, su predecesor Mario Beaulieu, así como otros legisladores involucrados en derechos humanos, protección del medio ambiente, derechos de los pueblos indígenas y desarrollo sostenible.
Durante varias horas de diálogo, la delegación cabileña detalló las políticas de represión aplicadas por el Estado argelino desde 1962, incluyendo arrestos masivos, detenciones políticas, condenas arbitrarias y actos de tortura. La designación del MAK como “organización terrorista” fue calificada de maniobra destinada a criminalizar la lucha pacífica por la identidad y los derechos cabileños.
Los testimonios de víctimas marcaron a los parlamentarios. Manissa At Kassi, militante encarcelada, relató su experiencia de detención y humillación; mientras que la profesora Sadia Benmrabet denunció presiones en el ejercicio de su profesión debido a su compromiso con la lengua cabileña, evidenciando la hostilidad institucional hacia la cultura de Cabilia.
Mehenni subrayó que estos episodios forman parte de un sistema de dominación e intimidación y condenó la criminalización de un movimiento pacífico, señalando que el régimen argelino utiliza la acusación de terrorismo para sofocar reivindicaciones democráticas.
La reunión también abordó los recurrentes incendios forestales en Cabilia, que provocan víctimas y pérdidas materiales cada año. El Director de Relaciones Internacionales cabileño, Karim Achab, alertó sobre indicios que podrían vincular algunos incendios al régimen argelino, como focos alineados y elementos materiales hallados en zonas de difícil acceso.
Asimismo, la explotación del yacimiento de zinc de Tala Hamza se presentó como ejemplo de políticas extractivas que afectan la salud de la población y el equilibrio ambiental de la región.
Al cierre del encuentro, se acordó mantener el diálogo y profundizar en el análisis de los expedientes presentados. Esta visita representa un primer paso diplomático para incluir la cuestión cabileña en el debate internacional, mientras el Gobierno en el exilio busca asegurar que la voz de Cabilia no quede ignorada.
