Rue20 Español/Rabat
Varias provincias del norte de Argelia sufrieron intensas lluvias en los últimos días que provocaron inundaciones repentinas, bloqueos de calles y daños en barrios residenciales, dejando al descubierto fallas en la gestión de emergencias.
La Protección Civil informó que al menos una persona murió en la provincia de Orán y una veintena resultaron heridas en distintas localidades. Los equipos de rescate llevaron a cabo cientos de intervenciones: evacuaciones, bombeo de agua, retirada de árboles caídos y reparación de postes eléctricos afectados por los fuertes vientos.
Decenas de viviendas resultaron dañadas y algunas familias tuvieron que ser evacuadas temporalmente. A pesar de estos balances oficiales, ciudadanos y medios locales cuestionan la magnitud de los daños y critican la falta de transparencia en la información difundida.
En Argel, la capital, lluvias moderadas causaron derrumbes parciales de balcones, inundación de calles y escuelas, así como deslizamientos de tierra. En otras regiones, residentes quedaron atrapados en sus casas o vehículos.
Los expertos señalan la vulnerabilidad de la infraestructura urbana, con redes de drenaje insuficientes y edificaciones expuestas a riesgos, así como la falta de limpieza preventiva de sumideros y canalizaciones. Además, advierten sobre la urbanización desordenada en zonas propensas a inundaciones.
La población afectada exige medidas concretas de prevención, inversión en infraestructura y mecanismos claros de compensación por los daños. Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
