Rue20 Español/Tánger
El estrecho de Gibraltar atraviesa desde hace más de una semana una situación de fuerte perturbación meteorológica que está afectando de manera significativa al tráfico marítimo y a la actividad logística entre el norte de Marruecos y el sur de España.
Fuertes vientos y precipitaciones intensas han convertido la navegación en una operación de alto riesgo, obligando a las autoridades marítimas de ambas orillas a imponer severas restricciones a los movimientos de los buques, en un contexto que contrasta con los niveles récord de tráfico registrados el año anterior.
Las conexiones rápidas se encuentran entre las más perjudicadas. La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha decretado la suspensión total de las travesías entre Tarifa y Tánger-Ville, un corredor especialmente vulnerable a los oleajes cíclicos que impiden el atraque seguro de los fast-ferries. Aunque los puertos de Tánger Med y Algeciras intentan mantener operativo el enlace marítimo, las rotaciones se desarrollan con grandes dificultades y fuertes ralentizaciones, supeditadas a breves ventanas de calma.
La perturbación ha generado una notable congestión logística. El presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, Gerardo Landaluce, calificó la situación de “extremadamente excepcional”, subrayando el carácter inusual de la prolongación de este episodio tormentoso.
Ante la acumulación de vehículos, se ha activado un dispositivo de gestión de crisis para evitar la saturación de las zonas de embarque, con medidas estrictas de regulación del tráfico.
Entre las decisiones adoptadas figura la limitación del acceso de camiones pesados con destino a Tánger, mientras se mantiene la prioridad para las terminales de contenedores, consideradas esenciales para la continuidad de la cadena de suministro global.
Según las cifras comunicadas, desde la breve reanudación de las rotaciones el pasado jueves, alrededor de 3.000 camiones han podido cruzar hacia Marruecos, con un volumen similar en sentido inverso, y cerca de 2.000 unidades han accedido a las terminales de contenedores.
La parálisis parcial del tráfico marítimo se extiende también al sur de España y Portugal, donde la tormenta ha provocado daños materiales y alteraciones en la circulación por carretera, dificultando el transporte de mercancías hacia las zonas portuarias. Los pasajeros, por su parte, afrontan un escenario de incertidumbre, con viajes aplazados y esperas prolongadas, mientras los servicios meteorológicos marroquíes no prevén una mejora de las condiciones hasta mediados de semana.
Este brusco freno resulta especialmente significativo frente a la dinámica de crecimiento observada recientemente en este eje estratégico. El último balance anual de la Autoridad del puerto de Tánger Med correspondiente a 2025 reflejó un año histórico, con más de 3,2 millones de pasajeros y cerca de 900.000 vehículos, lo que supone incrementos del 5,7% y del 5%, respectivamente. Además, el complejo portuario superó por primera vez desde su creación la barrera de los 11 millones de contenedores tratados.
Estos resultados récord acentúan la urgencia de un rápido retorno a la normalidad, indispensable para descongestionar los muelles de ambos continentes y restablecer el flujo regular de uno de los corredores marítimos más estratégicos entre Europa y África.
