Rue20 Español/Madrid
La Comunidad Musulmana de Melilla ha hecho público un comunicado oficial en el que expresa su rechazo a las recientes declaraciones del líder de Vox, Santiago Abascal, sobre la inmigración y su propuesta de impulsar, en caso de llegar al Gobierno, “la mayor expulsión de inmigrantes ilegales de la historia de España”, con cifras que alcanzarían hasta 600.000 expulsiones anuales.
En su pronunciamiento, al que tiene acceso Rue20 Español, la entidad recuerda que España es un país democrático, plural y diverso; y subraya que la convivencia, el respeto y la cohesión social deben situarse por encima de cualquier estrategia política o electoral.
En este sentido, distingue entre el papel de la oposición y las responsabilidades que implica gobernar, señalando que las declaraciones realizadas responden, en gran medida, a una lógica de captación de votos y generación de titulares, mientras que la acción de gobierno exige rigor, proporcionalidad y respeto al Estado de Derecho.
La Comunidad Musulmana insiste en que la ley debe cumplirse, pero advierte contra su utilización como herramienta para generar enfrentamiento social. Según el comunicado, si una norma no resulta adecuada, el cauce democrático es su modificación a través del Parlamento, y no la estigmatización colectiva ni la tensión en la convivencia.
El texto destaca además que la convivencia entre ciudadanos de distintas procedencias, culturas y confesiones constituye un valor nacional en España.
En este contexto, considera que presentar la inmigración como una amenaza o anunciar expulsiones masivas contribuye a generar alarma social, polarización, discursos de odio y un deterioro de la imagen democrática del país.
Otro de los puntos centrales del comunicado es el rechazo a la criminalización de comunidades enteras. La entidad manifiesta su preocupación por los intentos de asociar inmigración con inseguridad; y recalca que detrás de las cifras hay personas, familias y dignidad humana.
Asimismo, la Comunidad Musulmana de Melilla subraya la dimensión internacional del fenómeno migratorio y advierte de que países como Marruecos, así como otros Estados con nacionales residentes en España, siguen con atención este tipo de declaraciones.
A su juicio, un discurso de confrontación puede generar tensiones diplomáticas, dañar la cooperación internacional y afectar negativamente a la imagen exterior de España.
En conclusión, la entidad reafirma su compromiso con la legalidad, la convivencia, la colaboración institucional y la defensa de una sociedad unida.
Finalmente, hace un llamamiento a todas las fuerzas políticas, especialmente a aquellas que aspiran a gobernar, para que actúen con prudencia, responsabilidad y altura de miras, y apuesten por políticas que unan en lugar de dividir.
