Rue20 Español/Rabat
Meryem Ghoua
En la antesala de la final de la Copa Africana de Naciones contra Senegal, el seleccionador marroquí, Walid Regragui, ofreció este viernes una conferencia de prensa en Rabat, donde mostró claridad estratégica, optimismo y una firme determinación por llevar a su equipo a la victoria.
“Ahora es el último partido, el último paso, seguramente el más difícil, contra uno de los mejores equipos de África y del mundo”, señaló Regragui, reconociendo la calidad de Senegal, finalista en tres de las cuatro últimas ediciones de la CAN. “Pero es positivo que los dos mejores equipos se encuentren en la final”, añadió, subrayando el valor de esta confrontación para el fútbol africano.
El entrenador destacó la importancia de gestionar la presión de jugar en casa: “El equipo que tiene la presión es, naturalmente, Marruecos. Hay que saber manejar las emociones y no dejar que la presión nos supere”. Recordó cómo su equipo supo aprender de partidos anteriores contra Tanzania, Camerún o Nigeria, corrigiendo rápidamente los errores iniciales. “Mi único temor es no jugar relajado y empezar a pensar negativamente. Es una final, hay que disfrutarla y, sobre todo, ganarla”, enfatizó.
En cuanto a la preparación física y mental del equipo tras partidos intensos con prórrogas y penales, Regragui aseguró que sus jugadores están listos: “Si un jugador no está al 100%, no empezará el partido, pero contamos con una plantilla capaz de mantener la intensidad. Mentalmente, todos quieren hacer historia”. Recordó la experiencia acumulada durante los últimos dos años, con una racha de 19 victorias consecutivas, como un activo clave frente a un rival tan experimentado como Senegal.
Regragui también proyectó la mirada hacia el futuro del fútbol marroquí: “Nuestro objetivo no es solo ganar esta final y ser felices durante 50 años. Queremos regresar en dos, cuatro años y seguir progresando. Ser un gran país de fútbol no es ganar una sola vez, sino mantener la regularidad”.
La final entre Marruecos y Senegal se disputará el domingo 18 de enero a las 20:00 en Marruecos, un encuentro que podría marcar un hito histórico para el fútbol marroquí y para toda África.
