Rue20 Español/Rabat
El asesor del presidente estadounidense, Massad Boulos, afirmó en una entrevista con el periódico libanés Annahar que el expediente del Sáhara ha alcanzado una etapa avanzada tras la adopción de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, subrayando que este progreso se ha logrado gracias a la profunda asociación y la cooperación continua entre Estados Unidos y Marruecos.
Boulos añadió que, en lo que respecta a las relaciones con Argelia, Washington mantiene una fuerte asociación con el país norteafricano destinada a promover la paz, la seguridad y la prosperidad regionales.
Asimismo, destacó el interés estadounidense en facilitar el acceso comercial al mercado argelino para las empresas estadounidenses y generar oportunidades de prosperidad mutua.
En relación con la cuestión del Sáhara marroquí, el asesor del presidente Trump afirmó que Estados Unidos “acoge con satisfacción la votación histórica para adoptar la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, que prorroga el mandato de la MINURSO por un año más” y subrayó que esta medida representa “una oportunidad única para estimular una dinámica de paz largamente esperada en la región”.
Boulos reiteró que el progreso alcanzado se debe “a la profunda asociación y cooperación continua entre Estados Unidos y Marruecos”, y recordó que Washington mantiene su apoyo a la propuesta de autonomía presentada por Marruecos como “la única base seria, creíble y realista para una solución justa” al conflicto del Sáhara.
En agosto pasado, en diálogo con el medio argelino Watan, confirmó que la autonomía bajo la soberanía marroquí constituye la única solución viable para poner fin a la disputa que se prolonga desde hace cinco décadas.
En aquella ocasión, Boulos también señaló que el Secretario de Estado, Marco Rubio, había renovado el llamado del presidente Trump a que las partes interesadas se involucren inmediatamente en negociaciones utilizando la propuesta de autonomía como marco de referencia.
El asesor estadounidense concluyó destacando que tuvo la oportunidad de discutir directamente el asunto con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, y con el ministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, reafirmando el compromiso de Estados Unidos con un arreglo pacífico largamente esperado en el Sáhara.
