Rue20 Español/Casablanca
En un esfuerzo por fortalecer la seguridad alimentaria y fomentar la cooperación Sur-Sur, Marruecos y Mauritania han concluido una formación intensiva en inseminación artificial para 14 profesionales mauritanos. El programa, que tuvo lugar en el Centro técnico interprofesional para el desarrollo de las cadenas de producción animal (ZOOPOLE) en Casablanca, se enfoca en el desarrollo de capacidades y la transferencia de conocimientos en el sector ganadero.
La iniciativa fue organizada bajo la supervisión de la Asociación marroquí de gestión del polo de producción animal (AMAZO), en colaboración con la Oficina nacional de investigación y desarrollo de la ganadería y del sistema pastoral de Mauritania (ONARDEP), y con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La formación, que combinó módulos teóricos y prácticos avanzados, tuvo como objetivo principal mejorar las habilidades técnicas y la cualificación profesional de los participantes. Los expertos marroquíes en ganadería compartieron su experiencia y conocimientos, adaptando las mejores prácticas a las condiciones específicas de Mauritania. Se enfatizó la importancia de la mejora genética y la producción animal sostenible.
«Esta colaboración es un claro ejemplo de nuestro compromiso compartido con el desarrollo regional y la seguridad alimentaria», declaró un representante de AMAZO. «La transferencia de conocimientos y la inversión en formación son fundamentales para el crecimiento de nuestros sistemas agrícolas y ganaderos».
Los beneficiarios de la formación regresarán a Mauritania para implementar programas de inseminación artificial, con el objetivo de aumentar la productividad del ganado y contribuir a la sostenibilidad del desarrollo ganadero. Se espera que esta iniciativa tenga un impacto significativo en la mejora de la seguridad alimentaria en la región.
Esta colaboración bilateral subraya el compromiso de ambos países con el fortalecimiento de las asociaciones Sur-Sur, reconociendo la importancia de la transferencia de experiencia y la inversión en capacitación como pilares esenciales para el desarrollo compartido. La iniciativa representa un paso crucial hacia la mejora de la producción ganadera y la seguridad alimentaria en la región.
