Rue20 Español/Tánger
La Armada Española y la Real Marina Marroquí han concluido recientemente una serie de ejercicios navales conjuntos en aguas del estrecho de Gibraltar, una iniciativa destinada a fortalecer la seguridad marítima y la vigilancia en esta estratégica vía navegable.
Los ejercicios, que se enmarcan en la operación Sea Guardian de la Fuerza de Operaciones Navales de la OTAN, buscan mejorar la cooperación bilateral y la capacidad de respuesta ante amenazas en la región.
Según fuentes del Estado Mayor de la Defensa español, las maniobras involucraron a las fragatas «Reina Sofía» de España y «Tarik Ben Ziyad» de Marruecos. Las actividades incluyeron ejercicios tácticos, maniobras conjuntas y operaciones de inspección, que se llevaron a cabo en aguas de Tánger, el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. El objetivo principal fue mejorar la interoperabilidad y la capacidad de ambos países para enfrentar desafíos marítimos, incluyendo la vigilancia de buques sospechosos y la protección de infraestructuras críticas.
La operación Sea Guardian, en la que se integran estos ejercicios, permite a las fuerzas navales detener e inspeccionar buques sospechosos, así como proteger las rutas marítimas y las infraestructuras vitales, en cumplimiento de su mandato. La participación de Marruecos, aliado clave no miembro de la OTAN, subraya la importancia de la cooperación regional en la seguridad marítima. La fragata «Reina Sofía» ha estado desplegada en la zona, atracando en el puerto de Tánger como parte de su misión de vigilancia y protección de la navegación en el Mediterráneo occidental.
La presencia de la «Reina Sofía» en el estrecho coincide con un aumento en el tráfico marítimo, incluyendo buques rusos. La situación actual exige una vigilancia constante, especialmente ante la presencia de buques con bandera rusa sujetos a sanciones y aquellos pertenecientes a la llamada «flota fantasma», que transportan petróleo utilizado por Rusia para financiar la guerra en Ucrania.
La fragata «Reina Sofía», con más de tres décadas de servicio, es un activo valioso de la Armada española, destacando por su participación en numerosas misiones internacionales. Por su parte, la fragata marroquí «Tarik Ben Ziyad», un buque moderno y polivalente, juega un papel crucial en la protección de los corredores marítimos estratégicos en la región. La «Tarik Ben Ziyad» está equipada con tecnología avanzada, incluyendo misiles antibuque y sistemas de defensa aérea, lo que le permite desempeñar un papel fundamental en la seguridad marítima.
Estos ejercicios conjuntos demuestran el compromiso de España y Marruecos con la seguridad marítima y la estabilidad en el Mediterráneo, reforzando la capacidad de ambos países para hacer frente a las amenazas y proteger los intereses nacionales y regionales.
