Rue20 Español/Rabat
El ministro de Agricultura, Pesca Marítima, Desarrollo Rural y Aguas y Bosques, Ahmed El Bouari, presentó las directrices clave para la campaña agrícola 2025-2026, destacando un ambicioso plan de siembra, medidas de apoyo a los agricultores y un fuerte énfasis en la gestión sostenible de los recursos. La presentación, realizada ante un hemiciclo atento, reveló la estrategia del gobierno para asegurar la seguridad alimentaria y fortalecer la economía rural.
El ministro El Bouari anunció la programación de cerca de cinco millones de hectáreas para grandes cultivos de otoño, con 4,4 millones de hectáreas dedicadas a los principales cereales.
Esta iniciativa busca garantizar un suministro estable de alimentos básicos para la población. Además, se enfatizó la diversificación de la producción, con apoyo a las leguminosas alimentarias y forrajeras, con el objetivo de «diversificar la base alimentaria nacional y mejorar los ingresos agrícolas».
En un esfuerzo por apoyar a los agricultores, el gobierno ha puesto a disposición 1,5 millones de quintales de semillas certificadas de cereales de otoño, provenientes en gran medida de la Sociedad Nacional de Comercialización de Semillas (SONACOS) y ofrecidas a precios regulados. Además, se han movilizado 650.000 toneladas de fertilizantes fosfatados al mismo precio que en la campaña anterior.
El gobierno también está implementando medidas para proteger a los agricultores contra los riesgos climáticos. El seguro multirriesgo climático cubre actualmente un millón de hectáreas de cereales, leguminosas y cultivos oleaginosos, así como 50.000 hectáreas de árboles frutales.
La campaña agrícola 2025-2026 pone un fuerte énfasis en la agricultura climáticamente inteligente. Más de 400.000 hectáreas se dedicarán a la siembra directa este año, con el objetivo de alcanzar un millón de hectáreas para 2030. Se está llevando a cabo la adquisición y distribución de 235 sembradoras en beneficio de las cooperativas. Además, el Programa Nacional de Riego Complementario avanza para llevar la superficie regada complementariamente a un millón de hectáreas en el horizonte de 2030.
En cuanto a la gestión del agua, el ministro El Bouari reconoció la importancia crítica de las reservas hídricas. Las reservas de las presas para uso agrícola alcanzan los 3.980 millones de metros cúbicos, con una tasa de llenado del 28%. Se han asignado provisionalmente 452 millones de metros cúbicos para el riego en ciertos perímetros. Se anunciaron restricciones estrictas de riego en varias regiones, mientras que el riego sigue suspendido en otros perímetros a la espera de una mejora de las reservas.
El gobierno continúa apoyando los cultivos azucareros, con el objetivo de alcanzar las 61.000 hectáreas, reconociendo su papel en la reactivación de la economía rural. Asimismo, se programan más de 100.000 hectáreas de hortalizas de alto consumo para garantizar un suministro regular a los mercados.
En el sector ganadero, se está implementando un enfoque integrado en la cadena de producción láctea, incluyendo el apoyo a la importación de novillas de razas puras, el fomento de la producción local y la prohibición del sacrificio de hembras jóvenes de razas lecheras. Estas medidas también se aplican a las carnes rojas. Para preservar el equilibrio entre el poder adquisitivo de los hogares y la viabilidad económica de los ganaderos, se ha prorrogado la suspensión de los derechos de importación y del IVA hasta el 31 de diciembre.
El ministro concluyó destacando la importancia de la protección de la salud animal, con la continuación de la implementación de un programa contra enfermedades contagiosas y epidémicas. La campaña agrícola 2025-2026 refleja el compromiso de Marruecos con una agricultura resiliente, sostenible y orientada a la seguridad alimentaria.
