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La Primera Dama de Kenia, Rachel Ruto, expresó este miércoles en Nairobi su profunda gratitud y reconocimiento a Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa, presidenta de la Fundación Lalla Asmaa, por la donación de implantes cocleares en el marco del programa «Unidos, nos oímos mejor». Este programa, desplegado en Kenia, tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de niños kenianos con problemas de audición.
En su intervención durante la ceremonia de lanzamiento del programa, la Primera Dama Ruto, también presidenta de la «Voice of Children Foundation», destacó que esta donación representa mucho más que una simple contribución al sistema de salud keniano; es una inversión en el futuro de los niños del país que sufren de sordera.
«Esta donación no solo restaura la capacidad auditiva, sino que también devuelve la dignidad y la esperanza, permitiendo a los niños experimentar por primera vez la risa, la música y las voces de sus seres queridos», afirmó Ruto. Recordó que las cirugías de implantes cocleares eran poco comunes en Kenia, y celebró que esta situación esté cambiando gracias a esta colaboración. Se realizarán un total de 100 operaciones, 70 esta semana y las 30 restantes en febrero en Marruecos, ofreciendo a decenas de niños de entre uno y diez años el invaluable don de la audición.
La colaboración, formalizada a través de un memorando de entendimiento firmado entre ambas fundaciones, establece «las bases no solo para las intervenciones quirúrgicas, sino también para el fortalecimiento del sistema de salud y un futuro en el que todos los niños kenianos puedan oír y ser oídos». La Primera Dama Ruto enfatizó que esta asociación es un testimonio de la amistad entre el Reino de Marruecos y la República de Kenia, basada en la compasión y el compromiso compartido con los más vulnerables.
La Primera Dama también extendió su sincero agradecimiento a todos los que contribuyen al éxito de esta iniciativa, incluyendo a los socios, el personal médico y paramédico, y a los padres, quienes creen que «una voz, incluso en silencio, solo pide ser escuchada».
