Rue20 Español/Rabat
El Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Marruecos ha publicado sus conclusiones y recomendaciones preliminares sobre las recientes protestas que han tenido lugar en varias ciudades del país. La presidenta del CNDH, Amina Bouayach, lideró una reunión ampliada con los presidentes de las Comisiones Regionales de Derechos Humanos para discutir los hallazgos y fortalecer los mecanismos de seguimiento e intervención del Consejo.
Las protestas, que comenzaron tras llamamientos a manifestaciones, fueron inicialmente pacíficas, según el CNDH. Sin embargo, algunas de ellas se vieron empañadas por actos de violencia, incluyendo formas inapropiadas o inadecuadas de intervención y otras formas graves de violencia, así como disturbios, lanzamiento de piedras, saqueos, quema de vehículos y destrucción de bienes públicos y privados. El Consejo creó equipos de observación y seguimiento en tres niveles principales: regional, nacional y digital.
El CNDH destacó la importancia de garantizar el derecho a la reunión pacífica, un logro del proceso nacional en materia de democracia y derechos humanos. Subrayó la responsabilidad compartida entre los organizadores de las protestas y las autoridades públicas en el mantenimiento del orden público, garantizando el ejercicio del derecho de expresión y el derecho de reunión pacífica. El Consejo también insistió en la necesidad de proteger a los ciudadanos y garantizar sus derechos a manifestar pacíficamente, así como en consolidar la protección contra cualquier forma de violencia.
En su seguimiento del espacio digital, el Consejo identificó numerosas expresiones de desinformación y llamamientos a la violencia, incluyendo incitaciones a incendiar instituciones gubernamentales y atacar a individuos. También se constataron violaciones a la dignidad de ciudadanos que no deseaban participar en las manifestaciones o que instaban al rechazo de la violencia. El CNDH observó que el análisis de las publicaciones en redes sociales reveló el origen extranjero de muchas cuentas.
Basándose en las conclusiones preliminares, el CNDH reiteró el derecho a la libertad de expresión como un derecho universal y constitucional, fundamental para el disfrute de otros derechos humanos, siempre y cuando no se menoscaben los derechos de terceros, la seguridad nacional, el orden público, la salud pública ni las buenas costumbres.
El Consejo lamentó profundamente la muerte de tres personas tras las protestas en Leqliaa y las lesiones sufridas por manifestantes y fuerzas del orden. El CNDH se congratuló de la liberación de un gran número de manifestantes y condenó el intento de asalto e incendio del centro de la Gendarmería Real en Leqliaa. El Consejo insiste en la necesidad de abrir una investigación sobre los casos de atentados contra la vida o la integridad física.
El CNDH continuará con sus operaciones de seguimiento y sus intervenciones sobre el terreno, así como con la observación de juicios. El Consejo y sus Comisiones Regionales permanecen abiertos a todas las formas de expresión y diálogo para garantizar el ejercicio efectivo de los derechos y libertades de todos los ciudadanos.
