Rue20 Español /Ciudad de México
Por Moisés Amselem Elbaz*
Marruecos, bajo el reinado de Mohamed VI, ha consolidado una diplomacia pragmática que equilibra sus lazos con Occidente, el mundo árabe y África.
El reconocimiento en 2020 por parte de Estados Unidos (bajo la primera administración de Donald Trump) de la soberanía de Marruecos sobre sus provincias del Sur, y normalizar relaciones con Israel, le otorgó ventajas estratégicas duraderas. Sin embargo, el rey ha mantenido su apoyo histórico a Palestina, presidiendo el Comité Al Quds (Jerusalén), lo que le confiere legitimidad religiosa y política en la causa palestina.
La Intervención que Cambió el Juego (Julio 2025)
Según fuentes cercanas, se contactó directamente en estos días a líderes clave, entre ellos el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, para negociar un corredor humanitario terrestre hacia Gaza.
Este movimiento diplomático, respaldado por la credibilidad de Marruecos como mediador neutral, logró:
1. Aprobación inmediata de Israel: Permitir la entrada de ayuda marroquí por el paso de Kerem Shalom (controlado por Israel).
2. Apoyo estratégico de EE.UU.: Washington, bajo la administración Trump, presionó para agilizar el proceso, reactivando el enfoque pragmático de los Acuerdos de Abraham.
Mientras países como Egipto (que limita con Gaza) enfrentaban obstáculos logísticos y políticos, y Emiratos Árabes Unidos (EAU) o Jordania optaron por lanzar ayuda aérea (menos efectiva y simbólica), Marruecos desplegó camiones con alimentos, medicinas y equipos médicos desde territorio israelí, marcando un hito en la crisis humanitaria de 2025.
Reacciones: Perplejidad y Reconocimiento
– Medios occidentales y árabes: Cuestionaron cómo un país no fronterizo con Gaza logró lo que Egipto, potencia regional, no pudo. Al-Arabiya destacó: «La conexión directa entre Mohamed VI y Trump fue clave para desbloquear la ayuda».
– Activistas palestinos: Agradecieron la ayuda «sin condiciones», contrastando con la lentitud de otros donantes.
– Silencio incómodo: Gobiernos como el de Egipto evitaron comentar, aunque analistas señalan que refleja la creciente influencia de Marruecos en la geopolítica árabe.
Claves del Éxito Marroquí
1. Relaciones estratégicas: La normalización con Israel (2020) facilitó a Marruecos actuar como puente entre Occidente y Palestina.
2. Capital político: *Mohamed VI es visto como un líder estable, con credibilidad tanto en Washington (tras reforzar vínculos con Trump) como en el mundo árabe.*
3. Logística eficiente: La Agencia Marroquí de Cooperación Internacional (AMCI) movilizó recursos en 48 horas, aprovechando acuerdos preexistentes con Israel.
Implicaciones Geopolíticas
– Refuerzo de liderazgo: Marruecos se posiciona como mediador indispensable, desafiando el rol tradicional de potencias como Arabia Saudí o Turquía.
– Presión sobre Egipto: El Cairo enfrenta críticas por su gestión del paso de Rafah, mientras Rabat gana influencia como actor humanitario.
– Nuevo modelo diplomático: Combinar realismo (alianza con EE.UU. e Israel) con solidaridad panárabe podría inspirar a otros países en conflictos complejos.
Diplomacia en la Era Multipolar
La acción de Mohamed VI revela que, en un mundo fragmentado, la influencia depende de alianzas audaces y timing preciso. Mientras Trump retoma su enfoque de «acuerdos disruptivos» y Netanyahu busca equilibrios internos, Marruecos capitaliza su estatus único para emerger como potencia humanitaria y diplomática.
¿Una nueva era para Rabat? La respuesta podría definir el futuro de Oriente Medio.
*Colaborador con Rue20.
