Rue20 Español/Rabat
El extremo de la selección francesa, Bradley Barcola, se ha sumado este domingo a los elogios hacia el combinado marroquí de cara al cruce de cuartos de final del Mundial 2026, reconociendo la enorme dificultad que plantearán los Leones del Atlas en el choque del próximo jueves en el Gillette Stadium de Boston.
En declaraciones atendidas por los medios presentes tras el agónico triunfo galo ante Paraguay (1-0), el jugador del Paris Saint-Germain no dudó en ensalzar la calidad de la escuadra dirigida por Mohamed Ouahbi. «Creo que Marruecos es una selección muy fuerte. Vimos lo que hizo en la Copa del Mundo de 2022 y lo que sigue haciendo también en este torneo, por lo que sabemos que el partido será muy difícil», afirmó Barcola.
El atacante galo puso el foco en el talento individual que atesora el conjunto marroquí, subrayando que la mayoría de sus futbolistas militan en los clubes más prestigiosos del continente europeo. «Tienen muchos jugadores excelentes, la mayoría de ellos juegan en grandes clubes, y también está Achraf (Hakimi), así que sabemos que la tarea no será fácil, pero lucharemos con todas nuestras fuerzas», sentenció el internacional francés, en clara alusión al lateral del Paris Saint-Germain, compañero suyo en la capital francesa.
Las declaraciones de Barcola se suman a las de su compañero Rayan Cherki, quien horas antes había calificado el partido como una «guerra». Sin embargo, el tono del extremo del PSG fue más prudente y respetuoso, centrado en el reconocimiento al crecimiento exponencial del fútbol marroquí en los últimos años, confirmado por su segunda clasificación consecutiva para los cuartos de final de un Mundial.
El choque entre franceses y marroquíes, que reeditará la histórica semifinal de Catar 2022, está fijado para el próximo jueves, 9 de julio, a las 21:00 horas (GMT+1). Los Leones del Atlas, que llegan con la moral por las nubes tras su contundente victoria ante Canadá (3-0), buscarán dar la campanada y eliminar a una de las favoritas al título, mientras que Francia intentará tomarse la revancha de aquella noche de diciembre en la que los marroquíes se quedaron a las puertas de la final. La afición marroquí, que ya se ha ganado el respeto del mundo entero por su entrega y pasión, promete teñir de rojo y verde las gradas de Boston en una nueva muestra de su apoyo incondicional a los Leones del Atlas.
