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Las Fuerzas Reales Aéreas (FRA) de Marruecos han consolidado su posición como una fuerza aérea líder en África, alcanzando el 4° lugar en el continente y el 37° a nivel mundial, según el informe Global Firepower 2025. Este ascenso confirma el creciente poderío militar de Marruecos y su estatus como potencia regional emergente.
La clasificación de Global Firepower, reconocida por su riguroso análisis técnico y operativo, evalúa no solo la cantidad de aeronaves, sino también la diversidad de la flota, la preparación para el combate, la integración entre las diferentes ramas del ejército, la capacidad de drones y la logística aérea.
Las FRA operan una flota heterogénea y en constante modernización. Su arsenal incluye 15 cazas F-16 Viper, 46 Mirage F1 modernizados, 23 aviones de transporte C-130H Hércules, 26 helicópteros SA 330 Puma y 22 aviones de entrenamiento Alpha Jet. Recientes contratos de adquisición y modernización, junto con un sólido apoyo logístico y una doctrina operativa adaptada a los desafíos regionales, refuerzan aún más la capacidad de las FRA.
Marruecos también ha priorizado el desarrollo de sus capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), con una creciente integración de sistemas de drones. El país ha adquirido drones Bayraktar TB2 de Turquía, Harop de Israel y Wing Loong de China, al tiempo que impulsa iniciativas locales de fabricación y ensamblaje. Esta estrategia refleja una tendencia global hacia el uso de tecnologías de drones autónomas, versátiles y de bajo coste.
El ascenso de Marruecos se produce en un contexto de creciente militarización aérea en el norte de África. Egipto lidera la clasificación continental (8° a nivel mundial) con una flota de aproximadamente 1.000 aeronaves, incluyendo Rafale, MiG-29 y F-16, además de la mayor capacidad de drones en África. Argelia ocupa el segundo lugar en el continente (17° a nivel mundial), lo que subraya la intensa carrera armamentista en la región.
Marruecos, al combinar la potencia de fuego convencional con la innovación tecnológica y la interoperabilidad entre las diferentes ramas de las Fuerzas Armadas Reales (FAR), adopta una estrategia de defensa activa y anticipación estratégica. La inversión en modernización y la apuesta por la tecnología de drones posicionan a las FRA como un actor clave en el panorama de seguridad regional.
