Rue20 Español/Rabat
Marruecos está forjando su estatus como potencia industrial en África a través de una combinación estratégica de políticas sectoriales específicas, desarrollo de infraestructuras logísticas de vanguardia y una diplomacia económica proactiva, según un estudio reciente del Policy Center for the New South (PCNS) (Policy Paper 22/25 de junio de 2025).
En un contexto global de reajuste geopolítico, el Reino se posiciona como un actor clave en el continente, atrayendo inversiones y fortaleciendo su papel en las cadenas de valor mundiales.
El estudio destaca la visión articulada de Marruecos en torno a sectores prometedores como la aeronáutica, la automoción y la química verde.
Esta estrategia se traduce en la atracción de grandes grupos internacionales y el desarrollo de complejos industriales de alta tecnología.
El informe cita el desarrollo de polos aeronáuticos alrededor de proveedores clave y la atracción de importantes inversiones en la industria automotriz como ejemplos concretos de esta política.
El puerto de Tánger Med, una plataforma logística de clase mundial, juega un papel crucial en esta estrategia. Facilitando las importaciones y exportaciones, el puerto aumenta el atractivo del Reino para los inversores.
La extensa zona franca adyacente se ha convertido en un centro de fabricación para las industrias automotriz y textil, aprovechando las rápidas conexiones portuarias con Europa y el resto de África.
En un escenario internacional marcado por la rivalidad entre China y Estados Unidos, Marruecos ha optado por diversificar sus alianzas. Cultiva fuertes lazos con la Unión Europea, los países del Golfo y varios estados africanos, buscando abrir nuevos mercados y asegurar el suministro de materias primas estratégicas.
El estudio describe esta estrategia como una «diplomacia económica proactiva», basada en la estabilidad política del reino y en una sólida red de cooperación regional.
El enfoque marroquí se caracteriza por un crecimiento progresivo y una adaptación constante. El estudio subraya la «capacidad de reajuste rápido y una estrecha sinergia entre las políticas públicas, la formación y el atractivo de las inversiones» como claves del éxito del modelo marroquí. Esta flexibilidad permite al Reino reorientar sus prioridades y maximizar los beneficios de cada proyecto industrial.
El éxito de esta estrategia se refleja en el liderazgo de Marruecos en la industria automotriz africana, atrayendo a fabricantes mundiales como Renault y Stellantis.
El estudio sugiere que este éxito, junto con el desarrollo de otros sectores de alto valor añadido, confirma el atractivo del modelo marroquí y sienta las bases para una mayor cooperación económica con los países vecinos.
Marruecos se consolida así como una locomotora económica en el Magreb, aprovechando su posición geográfica estratégica como puente entre Europa y África.
