Rue20 Español/Madrid
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció hoy en la sede del PSOE en Ferraz tras la dimisión de Santos Cerdán, secretario de Organización del partido, a raíz de un informe de la Guardia Civil que le implica en un caso de amaño de adjudicaciones públicas.
Sánchez pidió «perdón a la ciudadanía» y a la militancia socialista, asegurando desconocer las presuntas corruptelas hasta la publicación del informe.
Con un tono serio, Sánchez anunció una auditoría externa de las cuentas del partido para disipar cualquier duda sobre la posible financiación ilegal del PSOE, aunque afirmó no tener sospechas al respecto. La auditoría busca «eliminar cualquier sombra de duda», según el presidente.
Sánchez explicó que forzó la dimisión de Cerdán y su renuncia al acta de diputado inmediatamente después de conocer la gravedad de los indicios en su contra. «Desgraciadamente no existe en este mundo la corrupción cero, pero sí debe existir la tolerancia cero cuando se produce», declaró. El presidente expresó su «enorme indignación y profunda tristeza» por el impacto de estas acciones en el proyecto socialista.
A pesar de la crisis, Sánchez descartó un adelanto electoral, afirmando que las elecciones se celebrarán en 2027. Insistió en que el Gobierno y el PSOE actúan con contundencia ante indicios de corrupción y que este caso no representa al conjunto del partido ni del Ejecutivo.
Sánchez asumió «todas las responsabilidades políticas» pero descartó cambios en su gabinete ministerial. El presidente reiteró su compromiso con la «senda de transformación» del Gobierno.
