Rue20 Español/ Fez
En su apuesta por un crecimiento inclusivo y sostenible, la Región Oriental de Marruecos ha puesto en marcha una nueva dinámica de desarrollo basada en la economía social y solidaria.
Este modelo, centrado en la cooperación, la apertura a nuevas alianzas y el impulso de las cooperativas locales, se está consolidando como un motor estratégico para el progreso de la región, según informa Atalayar.
En este contexto, el Consejo de la Región Oriental, en coordinación con representantes de Andalucía y del País Vasco, ha acordado establecer una cooperación estructurada en torno a inversiones responsables. La iniciativa forma parte de un plan estratégico regional que busca atraer inversión extranjera con impacto social, aprovechando tanto la experiencia europea como los profundos vínculos históricos entre Marruecos y España.
Mohamed Bouarourou, presidente del Consejo Regional, subrayó la necesidad de avanzar con firmeza en esta hoja de ruta, haciendo un llamado a «acelerar las consultas y traducirlas en proyectos concretos», y destacó la importancia de un enfoque participativo que una a actores públicos y privados para posicionar a la Región Oriental como un polo competitivo a nivel nacional.
Según lo recogido por la misma fuente, esta visión cuenta con el respaldo del Ministerio de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria de Marruecos, que impulsa una estrategia nacional orientada a la inclusión de los sectores más vulnerables. El objetivo es claro: generar empleo, mejorar los indicadores de desarrollo humano y garantizar condiciones de vida dignas para mujeres, jóvenes y comunidades desfavorecidas.
Uno de los hitos clave en este camino fue el Foro Marruecos-España de Economía Social y Solidaria, celebrado en febrero de 2023 en la ciudad de Nador. Durante el evento, se firmó un acuerdo pionero para reforzar las capacidades de 240 cooperativas en áreas como la digitalización, la comunicación y el emprendimiento, reflejando el firme compromiso de ambos países con este modelo económico.
La Región Oriental también destaca por su riqueza agroalimentaria, con productos emblemáticos como los dátiles de Figuig, los cítricos de Berkane, el aceite de oliva de Jerada o las trufas de Bouarfa. Estos recursos, gestionados por asociaciones y cooperativas, representan una oportunidad tangible de creación de empleo y valorización del territorio.
En este mismo sentido, el proyecto “Delo 3”, financiado por la Agencia Española de Cooperación y desarrollado en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y otras entidades, se implementará entre 2024 y 2028 con una inversión de cinco millones de dólares. Su propósito es claro: mejorar las condiciones de vida de la población mediante la capacitación de cooperativas y su integración social y económica.
