Rue20 Español/Rabat
Como actor industrial en África, Marruecos continúa reforzando su papel como potencia económica mediante la atracción de inversiones nacionales e internacionales, colaborando estrechamente con grandes potencias como Estados Unidos, Israel, Francia, España, Alemania y, más recientemente, Corea del Sur.
Con el objetivo de fortalecer la cooperación con este país asiático, el ministro de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, y el embajador de Marruecos en Corea del Sur, realizaron una visita de trabajo a Seúl, donde mantuvieron reuniones con altos ejecutivos de destacadas empresas surcoreanas, con el fin de «explorar nuevas oportunidades de asociación», según indicó el Ministerio de Industria y Comercio.

La delegación marroquí llevó a cabo encuentros estratégicos con compañías como Nexen Tire, interesada en invertir en la fabricación de neumáticos en Marruecos; Samsung Engineering, con vistas a una posible cooperación en los sectores energético, de infraestructuras e ingeniería; la Asociación de Comercio Internacional de Corea (KITA), para reforzar los lazos comerciales; y Hyundai Engineering, que mostró interés en colaborar en proyectos de transporte sostenible y desarrollo de infraestructuras ferroviarias.
Esta nueva apertura hacia Corea del Sur se inscribe dentro de los esfuerzos de Marruecos por consolidarse como un centro regional industrial y comercial, al tiempo que respalda su proceso de transición energética y desarrollo económico.
En este contexto, cobra especial relevancia la Nueva Carta de Inversiones, impulsada por Su Majestad el Rey Mohamed VI, que constituye un pilar fundamental de la estrategia económica nacional. Este ambicioso marco prevé la movilización de miles de millones de euros destinados a fomentar la inversión tanto nacional como extranjera, mediante incentivos fiscales atractivos y la simplificación de los procedimientos administrativos.
De este modo, Marruecos busca crear un entorno más competitivo y accesible para los inversores en todo su territorio, con el objetivo de generar riqueza, impulsar el empleo y promover la prosperidad sostenible del Reino.
