Rue20 Español/Rabat
En una escalada de tensiones regionales, Malí, Níger y Burkina Faso anunciaron el domingo la retirada de sus embajadores en Argel.
La decisión, comunicada conjuntamente, se produce tras una investigación sobre el derribo de un dron maliense por parte de Argelia la semana pasada, incidente que ha desatado una crisis diplomática en el Sahel.
Los tres países, miembros de la Alianza de Estados del Sahel (AES), califican la acción argelina de «hostil» y «premeditada». Según la investigación maliense, los restos del dron fueron hallados en territorio maliense, a 9.5 kilómetros al sur de la frontera con Argelia, contradiciendo la versión argelina de que la aeronave invadió su espacio aéreo. Bamako argumenta que la ubicación de los restos, a 441 metros del punto donde se perdió contacto con el dron, y la naturaleza vertical de la caída, sugieren un derribo por misiles tierra-aire o aire-aire desde territorio argelino.
El gobierno de transición maliense, a través de su portavoz, el general Abdoulaye Maïga, acusó a Argelia de «patrocinar el terrorismo internacional» al derribar el dron, que según Malí, estaba en misión de reconocimiento contra un grupo terrorista que planeaba un ataque contra el ejército maliense. Maïga denunció el «silencio culpable» de Argelia ante la solicitud de pruebas sobre la supuesta violación del espacio aéreo y proporcionó las coordenadas de geolocalización del dron y sus restos.
La AES, presidida actualmente por el jefe de Estado maliense, Assimi Goita, emitió un comunicado conjunto condenando la destrucción del dron como una «agresión contra todos los Estados miembros» y un «método malicioso de promoción del terrorismo».
El comunicado, leído por el ministro de Asuntos Exteriores maliense, Abdoulaye Diop, acusa a Argelia de impedir la neutralización de un grupo terrorista al derribar el dron.
Además de la retirada de embajadores, Malí anunció la convocatoria del embajador argelino en Bamako, la retirada del Comité de Estado Mayor Conjunto que agrupaba a Argelia, Malí, Níger y Mauritania, y la presentación de una denuncia ante instancias internacionales contra Argelia por agresión.
Este incidente se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Argelia y Malí, exacerbadas por la decisión de Malí de derogar el «Acuerdo de Argel», considerado por Bamako como una injerencia en sus asuntos internos. Argelia ha realizado gestos de apoyo a Níger y Burkina Faso con envíos de ayuda humanitaria, interpretados por algunos como un intento de aislar a Malí.
La reciente recepción del imán y opositor maliense Mahmoud Diko en Argel por el presidente Abdelmadjid Tebboune, ha contribuido a aumentar la tensión entre ambos países.
La crisis diplomática desatada por el derribo del dron profundiza el aislamiento de Argelia en la región.
