Rue20 Español/Casablanca
El Banco Mundial proyecta un crecimiento económico del 3,6% para Marruecos en 2025, impulsado por la mejora de las condiciones climáticas y una recuperación gradual de la demanda interna, según se anunció en una mesa redonda celebrada ayer en Rabat.
A pesar de este pronóstico positivo, la institución financiera internacional insta al país a continuar con las reformas estructurales para abordar los desafíos persistentes en el mercado laboral y el clima de negocios.
Ahmadou Moustapha Ndiaye, director de División para el Magreb y Malta del Banco Mundial, destacó la «robustez» de las perspectivas económicas de Marruecos, respaldada por la estabilidad de su posición exterior, una inflación controlada y una consolidación fiscal constante.
La inflación se mantendría bajo control a pesar de las presiones observadas durante el Ramadán, confirmando las expectativas recogidas por Bank Al-Maghrib.
Se prevé un ligero aumento del déficit por cuenta corriente debido a la reactivación de la demanda interna, aunque se mantendría dentro de límites manejables y no representa una preocupación para los expertos. La trayectoria de reducción del déficit presupuestario continuará, permitiendo una disminución gradual de la ratio deuda/PIB, estimada entre el 67% y el 68% en el periodo de proyección.
Sin embargo, el Banco Mundial enfatizó la necesidad de reformas estructurales para mejorar el clima de negocios y fomentar un mercado laboral más inclusivo.
Ndiaye señaló la importancia de optimizar el entorno económico y estimular la creación de empleo, especialmente para los jóvenes. El programa «Business Ready», sucesor del «Doing Business», se presenta como una oportunidad clave para estructurar estas reformas. La participación de Marruecos en este programa podría acelerar la modernización de su marco regulatorio y fortalecer su atractivo económico.
A pesar de la creación de aproximadamente 162.000 empleos en el mercado laboral urbano durante 2024, el Banco Mundial advierte que el ritmo de creación de empleo sigue siendo insuficiente para absorber el crecimiento de la población activa. En la última década, la población en edad de trabajar aumentó más del 10%, mientras que el empleo solo creció un 1,5%.
El Banco Mundial concluye que Marruecos tiene un potencial significativo para fortalecer su atractivo económico y promover un crecimiento más inclusivo, condicionado a la implementación continua de las reformas necesarias en el clima de negocios y el mercado laboral.
