Rue20 Español/ Rabat
Kamal Slimani*
Se trata de dos países asombrosamente parecidos que comparten muchos aspectos, sobre todo en la genética cultural mexicana en la cual existe una profunda raíz marroquí que da a ambos pueblos un impresionante parecido de carácter entre marroquíes y mexicanos.
Cierto que Marruecos y México establecieron relaciones diplomáticas a partir del año de 1962, pero los lazos históricos que unen a nuestros dos países son mucho más anteriores. Estos vínculos se remontan a la llegada de los colonos españoles a las Américas durante la época de la colonización.
De manera que a la nueva España, llegaron miles de moriscos o cripto-musulmenes del norte de África (Amazighes/bereberes), desde España como esclavos, que tras sublevarse contra el Reino de Castilla a principios del siglo XVI, fueron enviados a servir en las colonias españolas de ultramar. Por lo tanto trajeron consigo su cultura y se llevaron la de Mesoamérica.
No cabe duda que la virgen de Guadalupe, el emblema de la identidad mexicana, proviene de un río de la vieja España Mora, Uad-al-hub o río del Amor.
Somos dos países de tradición ancestral, nuestra familia, tierra, identidad, herencia, historia y patriotismo, son valores que tenemos presentes en nuestra vida diaria y en cada paso que damos. Pero también somos países abiertos al mundo sobre todo en materia de turismo sostenible, somos dos focos culturales muy dinámicos tanto Marruecos como México, una idea esencial sería fomentar en foros de intercambió cultural entre nuestros dos pueblos lo que estrecharía aún más las relaciones bilaterales.
Los marroquíes y mexicanos, además de compartir una identidad cultural, también compartimos retos presentes y futuros que son prácticamente idénticos.
Nuestros países se localizan en el Norte de África y en América del Norte, ambos países nos enfrentamos al cambio climático y a la desertificación que amenazan nuestros ecosistemas. También somos países de tránsito migratorio, además de ser unas rutas muy importantes en el tránsito de Mercancías.
Marruecos cuenta con una posición geo-estrategica muy cotizada permitiendo que el país se convierta en una plataforma de exportación hacia África, Europa y Oriente Próximo.
Marruecos y México podrían alcanzar una gran concentración de sus relaciones económicas y Marruecos se muestra como una oportunidad para invertir y producir en el país norteafricano, así pues producir en Marruecos para exportar a esas zonas rebajaría de manera drástica los costes de logística y garantizaría la competitividad de los productos mexicanos en estos mercados.
El reconocimiento de amplios sectores políticos mexicanos de la marroquinidad del Sáhara y el respaldo al plan de su majestad el rey Mohamed VI para un estatus de autonomía en las provincias marroquíes del sur, preparan el terreno para un reconocimiento oficial por parte de México de la soberanía histórica marroquí sobre el Sáhara.
Una vez que México reconozca oficialmente la soberanía marroquí sobre sus provincias sureñas, supondrá la materialización de una alianza sólida y duradera entre ambos países que impulsará una nueva etapa en las relaciones bilaterales entre México y Marruecos, además de la consolidación de sus intereses mutuos.
* Kamal Slimani es político y activista amazighista (Marruecos).
