Rue20 Español/Rabat
El Abbas Tahri Joutey Hassani
El Senado paraguayo ha brindado un apoyo inequívoco a la integridad territorial y la soberanía de Marruecos, al tiempo que ha pedido al Gobierno paraguayo que adopte una posición similar. Esta evolución se suma a la de varios países latinoamericanos, desmantelando así las alianzas ideológicas que patrocinaban la tesis de los separatistas en esta región.
Siguiendo la decisión de Ecuador de suspender su reconocimiento de la pseudo-RASD y su voto a favor de la última resolución del Consejo de Seguridad sobre el Sahara marroquí, ahora es el turno del Senado paraguayo de instar al gobierno de este país a adoptar una posición similar.
Esta nueva posición de la cámara alta de este país constituye un desarrollo importante sobre este tema en América Latina, según Al Ahdath Al Maghribia de este martes 19 de noviembre.
Esto es aún más significativo dado que el Senado considera la iniciativa marroquí de autonomía como «la única base para una solución pacífica, justa, duradera y satisfactoria para las partes, en el respeto de la soberanía y la integridad territorial de Marruecos».
Este procedimiento legislativo abre el camino para que el gobierno paraguayo brinde un apoyo directo a la marroquinidad del Sáhara y se adhiera a la dinámica positiva que está experimentando la causa nacional en todo el mundo.
Antes de esta decisión, Ecuador había tomado una posición histórica durante la cita que reunió al ministro de Relaciones Exteriores de este país con su homólogo marroquí, Nasser Bourita.
Durante esta reunión, el funcionario ecuatoriano anunció oficialmente la suspensión del reconocimiento por parte de su país de la entidad ficticia, al tiempo que aclaró que esta decisión se enmarcaba en una nueva estrategia de fortalecimiento de las relaciones con Marruecos.
Este acto diplomático marcó el desmantelamiento de uno de los bastiones de apoyo más importantes para los separatistas en América Latina.
De hecho, este país era considerado el mayor apoyo a la posición de Cuba, que ha sido, desde siempre, el líder de las posiciones latinoamericanas en muchas cuestiones.
La posición de la República Dominicana se inscribe en esta misma dinámica, ya que este país ha decidido reconocer la iniciativa marroquí de autonomía y abrir próximamente un consulado general en Dajla.
Con este reconocimiento, la República Dominicana se une a dos países de la región de América Latina y el Caribe, Haití y Surinam, que han abierto consulados en las Provincias del Sur.
Siguiendo la misma línea, El Salvador, bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele, anunció en 2019 la retirada de su reconocimiento a la autoproclamada «rasd».
Bukele calificó a esta entidad como una «república virtual sin territorio ni población» y enfatizó que esta decisión marca un cambio estratégico para alinear a su país con el respeto a la soberanía de Marruecos.
El presidente salvadoreño también destacó que esta medida permitirá fortalecer las relaciones diplomáticas con Marruecos y el mundo árabe tras años de debilitamiento causado por posturas ideológicas. Además, reafirmó su apoyo a la iniciativa de autonomía como la solución más viable al asunto del Sáhara marroquí.
Esta decisión de El Salvador se enmarca en una tendencia global de creciente apoyo a la soberanía marroquí sobre su Sáhara. Países como Estados Unidos, Francia Alemania, España y varios estados africanos han reconocido la soberanía de Marruecos sobre el territorio.
La decisión de El Salvador también refleja un cambio en la política exterior del país bajo el liderazgo de Bukele. El presidente adoptó un enfoque pragmático y orientado a los resultados, buscando fortalecer las relaciones con países clave y promover el desarrollo económico de El Salvador. La retirada del reconocimiento a la «rasd» se alinea con esta estrategia, ya que busca mejorar las relaciones con Marruecos, abriendo nuevas oportunidades para la cooperación económica y política.
Estos avances constituyen grandes logros para la diplomacia marroquí, que ha logrado desmantelar las alianzas ideológicas que patrocinaban la tesis de los separatistas.
Estas alianzas, indica el diario, están «impregnadas por el pensamiento revolucionario que estaba muy extendido en este bastión desde la época de la Guerra Fría».
