La agenda política española que opta por las emociones y confusiones en vez de la razón y el pragmatismo

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Rue20 Español/ Casablanca

 

 

El uso de Marruecos y los asuntos marroquíes en la agenda política se ha convertido en una regla normal y corriente en España. Algunos políticos y partidos hacían y decían una cosa cuando estaban en el Gobierno o el Poder, mientras que ahora dicen lo contrario en la Oposición.

 

 

No importa si están en la derecha o en la izquierda, lo prioritario es la búsqueda de votos. El fin justifica los medios. Muestra de todo esto es lo que está pasando en Canarias. Marruecos se ha convertido en el pan de cada día. Los canarios necesitan políticos y partidos que se centren en la solución de los problemas de los canarios.

 

 

La salida más fácil para los políticos canarios, ahora, es señalar a Marruecos. Y los canarios están pagando los platos rotos de una agenda política y mediática que usa a Marruecos como ‘muletilla’ para no abordar los verdaderos problemas canarios.

 

 

La derecha española (Coalición Canaria) presidió el Gobierno canario a lo largo de 26 años. Precisamente desde 1993 hasta 2019. Y después de una moción de censura los socialistas sellaron en 2019 un pacto cuatripartito con Nueva Canarias, Unidas Podemos y la Agrupación Socialista Gomera para formar el nuevo Gobierno autónomo presidido por el secretario general del PSOE en Canarias, Ángel Víctor Torres.

 

 

Román Rodriguez, líder en el partido Nueva Canarias, fue nombrado como vicepresidente de Canarias y consejero de Hacienda. Román dice una cosa, y después dice su contrario: defiende el buen entendimiento con Marruecos, pero no comparte la nueva decisión histórica española de respaldar el Plan de Autonomía para el Sáhara planteado por Marruecos desde 2007.

 

 

«Defendemos el entendimiento y la buena vecindad con Marruecos porque uno no elige a los vecinos, sino que te tocan, por lo que es sensato que haya cooperación. Pero lo que no parece razonable es que ese buen entendimiento sea a costa de la legalidad internacional y los derechos de un pueblo pequeño», alega.

 

 

El responsable cae en la misma trampa de la derecha comparando lo incomparable. Marruecos es un Reino muy arraigado en la historia; un Estado que tiene muchos siglos de historia; una Nación cuyas fronteras fueron reducidas por el colonialismo. Las tribus saharauis formaban parte del Reino de Marruecos antes de su ocupación por España en 1884. Y Tras la salida de España en 1976, Marruecos recuperó su Sáhara.

 

 

Por su parte, la formación derechista Coalición Canaria no deja de usar a Marruecos en la política interna. CC acusa al Gobierno canario de ceder ante Marruecos y la Moncloa. CC pidió la presencia del Gobierno canario en la última reunión migratoria hispano-marroquí.

 

 

Pero el Gobierno canario ha asegurado este lunes que Canarias «nunca ha estado» en la reunión de la comisión entre los ministerios del Interior de Marruecos y España y ha acusado a Coalición Canaria, que criticó esta ausencia, de «confundirse y estudiar poco», según EFE.

 

 

Rodríguez ha señalado que para CC debería ser «difícil» reclamar la presencia en esa comisión cuando ellos, mientras gobernaban, nunca la demandaron. La derecha pide ahora lo que no podía antes cuando estaba en el Poder.

 

 

«Es una comisión de trabajo entre Interior y en las últimas 20 reuniones en los últimos 19 años el Gobierno de Canarias nunca ha estado ni tiene interés en estar», ha declarado el vicepresidente canario, que ha señalado que en este cónclave se abordan cuestiones de interior de ambos Estados relativas al control de fronteras o repatriaciones, según la misma fuente.

 

 

«Donde sí tenemos que estar es en las mesas bilaterales sobre la delimitación de las aguas entre Marruecos y Canarias y, por tanto, España, por razones democráticas. Estamos concernidos porque es nuestra frontera», concluyó Román Rodríguez.

 

 

La delimitación de las aguas como las migraciones o seguridad son cuestiones de carácter soberano que se abordan entre los dos Gobierno de España y Marruecos, y no entre un Gobierno Central y otro autónomo. En los tiempos difíciles, a veces, es muy fácil decir una cosa y hacer su contrario o volver a decir después su contrario.

 

 

Son varios los medios, pero el fin es uno: llevar la contra a Marruecos mediante la apuesta por las emociones y confusiones en vez de la razón y el pragmatismo.

 

 

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