Los Mensajes de la Unión Europea a Marruecos y Argelia

No existe ningún reconocimiento oficial por parte de la UE de la ficticia República Saharaui, ni por parte de ningún Estado

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Rue20 Español / Tánger 

 

Naoufal Bouamri

 

La Cumbre celebrada en Bruselas, que reunió a la Unión Europea (UE) y la Unión Africana (UA), fue una ocasión para retomar el debate sobre la posición de la UE relativa a la organización del Polisario y a la causa nacional (el Sáhara marroquí). 

 

Así como, fue una ocasión para que este importante bloque regional volviera a anunciar su visión acerca del conflicto en su conjunto.

 

La presencia de Brahim Ghali en la Cumbre fue deslucida. Ghali viajó con pasaporte diplomático argelino y en un avión de Argelia también, y no fue recibido sino por un coche puesto a su disposición por la Embajada argelina para que lo llevara a donde él residía, todo eso a costa de la tesorería argelina.

 

Su presencia en la Cumbre fue deslucida, tal como expresó la UE en su declaración pública oficial a los medios de comunicación en respuesta a una pregunta sobre la participación de la organización del Polisario en la Cumbre.

 

 

La respuesta del responsable europeo fue clara, e incluso dio más aclaraciones sobre su posición ante la participación del Polisario para que el panorama quedara claro para la mayoría de los países participantes, especialmente los europeos, y para poner los puntos sobre las íes.

 

La participación del Polisario fue objeto de una protesta de 850 organizaciones saharauis, incluidas las organizaciones presentes en la región y las organizaciones europeas.

 

Esta presión civil se suma al deseo de la UE de no volver a «chocar» con Marruecos ni de crear malentendidos, sobre todo porque sabe que determina su relación exterior, como expresó el Rey Mohammed VI con motivo del discurso de la Marcha Verde cuando insistió en que no habrá ninguna alianza con los países que adopten posiciones ambiguas respecto a la causa nacional (Sáhara marroquí). 

 

La respuesta de la UE determinó el ritmo de la participación de la organización del Polisario, a través de las explicaciones que se presentaron, que afectaron la participación de Brahim Ghali, por lo que la mayoría de los países europeos y responsables de la UE evitaron reunirse con él y recibirlo oficialmente, a diferencia de lo que pasó con el resto de delegaciones que fueron recibidas por el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente de la UE, Charles Michel y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mientras que él buscaba hacerse una foto huérfana para difundirla como una victoria diplomática en Europa, cosa que puso a Brahim Ghali en una situación política embarazosa y ridícula ante los ojos de la diplomacia argelina, que se movió mucho para empujar a las delegaciones europeas a encontrarse con Ghali, pero fracasó, como había fracasado anteriormente en sus diversas maniobras.

 

La UE reafirmó y recordó sus posiciones y envió una serie de mensajes a Marruecos y Argelia – en cuyo nombre, bajo su bandera y capacidades financieras asistió Ibrahim Ghali a la Cumbre:

 

No existe ningún reconocimiento oficial por parte de la UE de la ficticia República Saharaui, ni por parte de ningún Estado, y es una posición histórica de UE, en la que no existe ninguna misión «diplomática» afiliada a la llamada «República Saharaui», sino más bien la mayoría de las oficinas de la organización del Polisario existentes en algunos países europeos no gozan de ningún privilegio diplomático como el privilegio que tienen las misiones diplomáticas oficiales.

 

Son oficinas que funcionan al amparo de algunas organizaciones europeas, y quienes se mueven dentro de la UE en nombre del Frente Polisario son personas que deambulan en Europa con pasaporte diplomático argelino, mediante los consulados y embajadas argelinas que se encuentran en Bruselas, donde hay la sede de la UE.

 

La UE no envió ninguna invitación ni a Brahim Ghali ni a la organización del Polisario para participar en la Cumbre, sino que su presencia fue posible mediante la UA, en la que Marruecos avanza paulatinamente hacia el aislamiento del Polisario, desde su vuelta, recuperando su escaño en la UA, por lo que en su breve regreso pudo frenar la mayoría de las declaraciones y posiciones que se emitían, y la mayoría de ellas estaban dirigidas contra Marruecos y afines al Polisario.

 

Volviendo a la posición europea declarada, los países europeos no quieren arriesgar su relación con Marruecos a cambio de la invitación de esta organización, por lo que la salida mediática de la UE tuvo como desmentir esta invitación y presencia de Ghali, que no recibió ninguna acogida europea oficial ni por parte de sus instituciones ni por parte de los países europeos.

 

La UE anunció que apoya el proceso político anunciado por el Consejo de Seguridad en sus últimas resoluciones, incluida la la Resolución N. 2602, y es el camino que terminó apoyando la Iniciativa de Autonomía como hoja de ruta para solucionar definitivamente el expediente del Sáhara.

 

Fue el tema de una declaración anterior de la UE, que anunció su apoyo al proceso político como se indica en la resolución, tal como confirmó el portavoz europeo en la rueda de prensa en la que anunció el apoyo a la vía política internacional, y es un apoyo que se suma al apoyo recibido por Marruecos y por las Naciones Unidas, que se encuentra frente a las maniobras del régimen argelino que obstaculiza el lanzamiento de cualquier dinámica política internacional realizada por Staffan de Mistura.

 

La UE reafirmó claramente la solidez de su relación estratégica con Marruecos, al que considera un verdadero socio, recordando la posición de Marruecos como puerta de entrada a África para Europa, y puerta de entrada a Europa para África, y sitúa así a Marruecos en su posición que merece en la relación con Europa. La conferencia de prensa fue una ocasión para expresar esta posición y la importancia de Marruecos para Europa.

 

En resumen, con estos mensajes, la UE ha arreglado y corregido su posición respecto al norte de África y ha demostrado su apuesta estratégica por Marruecos para liderar conjuntamente una asociación no relacionada sólo con Marruecos, sino con África, cuyo polo político y económico es Marruecos.

 

La UE dejó muy claro al régimen argelino que no hay lugar para ese juego diplomático tan pequeño e inútil como el régimen mismo.

 

Traducción: Mohamed Charbi 

 

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