EEUU y Alemania, un modelo a seguir por España hacia Marruecos

La nueva élite gobernante en España tiene que seguir la estela de sus predecesores

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Rue20 Español/ Mohammadia

 

Slimani Toufiq

 

España quiere que Marruecos y Argelia pasen página y que se pongan de acuerdo para el bien de todos. Pero España no puede hacer nada para conseguir esta reconciliación difícil, para no decir imposible, por la esencia del régimen militar gobernante en Argelia.

 

En la Península Ibérica hay voces que reclaman al Gobierno español dar un paso adelante para mediar entre los dos vecinos alejados por motivos políticos.

 

Sin volver a normalidad diplomática entre Marruecos y España, es imposible pensar en una mediación española. España no tiene más remedio que seguir la pista del Gobierno alemán. Alemania debe ser un modelo para España por el momento.

 

El Gobierno saliente alemán desató una crisis diplomática con Marruecos, pero una vez instalado en nuevo Ejecutivo ha revertir la situación.

 

Alemania, EEUU, China, Bretaña y Francia deben ser un ejemplo para España. Los cinco países han llegado a la conclusión de la relevancia estratégica de Marruecos, mientras que España sigue haciendo la vista gorda.

 

En las últimas décadas España logró mantener un cierto equilibrio en su relación con las dos grandes potencias del Magreb. Ahora ha llegado la hora de la hora, España tiene que adoptar una postura clara; y salir de la zona de confort acerca de sus relaciones y asociación con Marruecos.

 

España siempre ha manejado la tensión entre Rabat y Argel para mantener sus intereses en/con ambos países. Por primera vez, España está obligado a salir de la ‘tierra de nadie’.

 

Marruecos ha tomado cartas en el asunto. Ya no acepta las posturas ambiguas. El discurso pronunciado ayer por el Rey Mohammed VI con motivo del 46º Aniversario de la Marcha Verde, va en esta dirección. Un mensaje claro a los europeos,  sobre todo, a España.

 

«Ahora estamos en nuestro derecho de esperar de nuestros socios posturas más atrevidas y claras con relación a la cuestión de la integridad territorial del Reino», aseguró el Rey en referencia a los europeos, precisamente, a los vecinos cercanos.

 

Marruecos aspira que sus socios estratégicos europeos sigan la dinámica lanzada tras el reconocimiento a la marroquinidad del Sáhara por los Estados Unidos.  Es la única manera para solucionar el conflicto del Sáhara bajo la soberanía marroquí. Lo contrario solo alargaría el conflicto.

 

«Se trata de posturas que contribuirán a la consolidación del proceso político, así como al apoyo de los esfuerzos desplegados por alcanzar una solución definitiva e implementable», explicó Mohammed VI.

 

Por el momento, no hay una iniciativa española ni europea para conseguir un  cierto acuerdo entre Marruecos y Argelia por razones obvias.

 

«El papel de España es muy delicado y complicado», sentencia Jorge Dezcallar, embajador de España en Marruecos (1997-2001), El Vaticano (2004-06) y Estados Unidos (2008-12) y ex director del Centro de Inteligencia español, en una entrevista concedida a Onda Cero .

 

Este gran conocedor del Magreb cree que Madrid mantiene una relación con Argel y Rabat «muy complicada, muy pasional en la que influyen muchas veces factores irracionales».

 

La tensión creciente entre Marruecos y Argelia no beneficia a España. Esta última es la gran víctima. «A nosotros nos interesa un Magreb unido, que sea un buen interlocutor de la UE, que sea estable y que sea desarrollado económicamente», aclara Jorge Dezcallar.

 

La prosperidad y el desarrollo del Magreb no se puede conseguir sin la colaboración y apertura de las fronteras entre Marruecos y Argelia.

 

Las decisiones argelinas de cerrar las fronteras, romper las relaciones diplomáticas y atacar a Marruecos sin pruebas son irracionales e incomprensibles. Las fronteras entre Marruecos y Argelia están cerradas desde el año 1994.

 

Marruecos pide a España una postura más atrevida y clara sobre la cuestión del Sáhara, a sabiendas de que Rabat sigue manteniendo la cooperación de Seguridad y de inteligencia, economía, comercial y empresarial con España. El vecino del sur reclama una postura clara para arrancar la nueva etapa inédita.

 

En cambio, Argelia está presionando a España con el gas. El cierre del gasoducto Magreb-Europa es una táctica muy clara para impedir que Madrid siga la estela de Washington. Moncloa tiene que decidir.

 

«Marruecos, concretamente, piensa que España lo que tenía que hacer es seguir la estela que ha marcado Donald Trump, y reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara; y Argelia piensa lo contrario: que España tiene una deuda con el el Frente del Polisario y que tenemos responsabilidades», resume Dezcallar.

 

También, Dezcallar confiesa que España está en una situación delicada. «Estas posturas (la marroquí y la argelina), son completamente  como agua y aceite. Y nosotros estamos pillados en medio. Es difícil que España que está en esta situación pueda mediar en este conflicto».

 

España está muy cerca de Marruecos que de Argelia. La historia y la geografía exigen que España dé un paso adelante. La nueva élite gobernante en España tiene que seguir la estela de sus predecesores.

 

 

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