Rue20 ESPAÑOL/ Rabat
La ciudad costera de Alhucemas ha empezado a conocer una gran actividad económica.
El «Faro del Mediterráneo», como se le llama, ha comenzado a recibir a sus visitantes que acuden cada verano desde diversas regiones de Marruecos con el fin de relajarse y disfrutar de los hermosos paisajes que abundan en esta ciudad.
Están apareciendo las señales de un resurgimiento del turismo interno en la ciudad.
Los anuncios relacionados con el alquiler de apartamentos para visitantes han vuelto a amueblar las fachadas de los edificios de la ciudad, luego de que desaparecieron durante los últimos dos años.
Los hoteles que vivieron años de escasez y fueron abandonados por los turistas han comenzado a recibir a los visitantes.
Acude mucha gente a los cafés y a los destinos de entretenimiento turístico en la ciudad.
Se nota un movimiento económico constante con el inicio del verano 2021.
Además de los turistas marroquíes que visitan la ciudad, Alhucemas vive a la expectativa del regreso de inmigrantes marroquíes residentes en el extranjero, que contribuyen al boom turístico y comercial de la ciudad.
Se espera que el aeropuerto y el puerto marítimo de la ciudad acojan a un gran número de miembros de la comunidad marroquí residentes en el extranjero, especialmente después de la decisión tomada por las autoridades marroquíes, bajo las instrucciones del rey Mohamed Sexto, de reducir el precio de los billetes de viaje, que animará a los marroquíes residentes en el extranjero oriundos de la region a visitar la ciudad durante este verano.
La ciudad ha conocido dos crisis, la primera es la crisis del Hirak (el movimiento de protesta que estalló después de la muerte del pescadero Mouhsen Fikri el 28 de octubre de 2016 y duró ocho meses) que contribuyó al estancamiento comercial y económico de la ciudad.
Tras el estallido de las protestas de Alhucemas, y la detención de decenas de activistas que participaron en ellas, la economía local sufrió grandes pérdidas: una depresión comercial, porque la ciudad ya no recibía turistas marroquíes, y la comunidad marroquí residente en el extranjero se abstuvo de visitar la ciudad durante mucho tiempo.
La ciudad se ha convertido en un fantasma: una parálisis total golpea a los restaurantes , hoteles, y centros comerciales.
Mientras que la segunda crisis está relacionada con la pandemia Covid-19, que afectó también al movimiento comercial y turístico de la ciudad.
Durante más de año y medio, Alhucemas vivió una crisis real, que se manifiesta en la ausencia de movimiento comercial debido a las medidas de cuarentena que impedían la entrada de personas que vivían fuera de la ciudad.
Debido a la crisis sanitaria, Alhucemas no ha recibido turistas durante los últimos dos años.
El resultado es un completo estancamiento del sector turístico, considerado el sector más importante de la región, que ha paralizado la economía local.
Durante el verano actual, las autoridades de Alhucemas apuestan por reactivar el turismo en la ciudad, a través del regreso de turistas marroquíes a Alhucemas, así como el regreso de inmigrantes marroquíes residentes en el extranjero para contribuir a la reactivación del turismo interno en la ciudad.
