Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La selección marroquí femenina arranca este domingo su tercera participación consecutiva en la CAN con el doble objetivo de alcanzar las semifinales, asegurar su billete para el Mundial de Brasil 2027 y hacer vibrar a un público entregado.
A solo unas horas del pitido inicial, Marruecos se prepara para vivir una nueva fiesta del fútbol femenino. Este domingo, el estadio Moulay El Hassan de Rabat será el escenario donde las Leonas del Atlas inicien su andadura en la Copa de África de Naciones femenina, una edición que el Reino acoge por segunda vez consecutiva y que se extenderá hasta el 16 de agosto en las sedes de Rabat y Casablanca.
El torneo, que por primera vez reúne a 16 selecciones, no es solo un campeonato continental. Es la puerta de acceso al Mundial femenino que se celebrará el próximo verano en Brasil, y las cuatro semifinalistas obtendrán el billete directo. Para Marruecos, el objetivo está claro: instalarse en el último cuadrado y sellar su pase a la cita mundialista.
El seleccionador nacional, Jorge Vilda, se mostró rotundo en su mensaje en la víspera del torneo. El técnico español, campeón del mundo con la selección femenina de España, asegura que el equipo afronta la competición con una determinación inquebrantable:
«Nuestras Leonas lo darán todo sobre el terreno de juego. Lucharán hasta el final, con compromiso y determinación. Nadie podrá reprocharles falta de entrega. Haremos todo lo posible para que los marroquíes se sientan orgullosos de su selección nacional».
Vilda, que cumple tres temporadas al frente del combinado marroquí, ha sido claro sobre la hoja de ruta. El primer escalón, y no el menor, es el partido inaugural ante Kenia, al que seguirán los duelos contra Argelia y Senegal en el grupo A. El mensaje del técnico es de prudencia pero con ambición:
«Después veremos hasta dónde podemos llegar» –avanzar «paso a paso», con el foco puesto en el primer compromiso.
El balance de Vilda tras tres temporadas es positivo. La selección ha experimentado un salto cualitativo importante. El proceso de observación ha sido exhaustivo: más de un centenar de jugadoras han sido evaluadas en concentraciones FIFA y campamentos de preparación antes de confeccionar la lista definitiva de 26 internacionales.
Ese trabajo ha permitido ampliar progresivamente la base de futbolistas disponibles y reforzar la competencia interna. La lista final, que mantiene la columna vertebral de la finalista de la edición anterior –con la capitana Ghizlane Chebbak y la guardameta Khadija Er-Rmichi a la cabeza–, incluye el retorno de la defensa Nesryne El Chad y apuesta por jugadoras que han brillado en los últimos meses.
El enfoque táctico de Vilda ha priorizado una mayor solidez defensiva sin descuidar el desarrollo de las capacidades ofensivas. El objetivo es un fútbol más atractivo y creativo, aunque el técnico reconoce que la eficacia de cara a puerta sigue siendo una asignatura pendiente: las jugadoras generan ocasiones, pero falta concreción.
Más allá de lo táctico, Vilda insiste en que los factores clave del progreso han sido la mentalidad, la competitividad y el compromiso de las jugadoras. La preparación mental ha sido un pilar fundamental del trabajo del staff, y la capitana Ghizlane Chebbak lo confirma:
«El mental es un factor esencial en una competición como la CAN». La máxima goleadora de la pasada edición (cinco tantos) asegura que el grupo está concentrado, sereno y plenamente consciente de los desafíos.
Ser anfitrión no es una carga adicional, sino una fuente de motivación. Vilda lo tiene claro: las expectativas de la afición reflejan la confianza depositada en el equipo. El técnico se muestra satisfecho por poder competir ante los seguidores marroquíes y ofrecer actuaciones a la altura de las ambiciones nacionales.
La capitana Chebbak, que ha vivido en primera persona la dolorosa final perdida ante Sudáfrica en casa, llama a mirar hacia adelante:
«Perder una final en casa fue difícil, pero hoy debemos dejar esa presión atrás y jugar con confianza». Su mensaje es claro: la prioridad es sellar el billete mundialista, y después, quién sabe, levantar el trofeo.
Este domingo, Rabat se viste de gala. Las Leonas saltan al césped con la misión de escribir una nueva página dorada en la historia del fútbol femenino marroquí. Y todo Marruecos, desde el Atlántico hasta el Sáhara, las acompañará.
