Rue20 Español/Rabat
El sector mantiene un crecimiento sostenido pese al contexto internacional, con un valor añadido del 8,1% en el primer trimestre y perspectivas alcistas para los próximos meses.
El Reino de Marruecos continúa consolidando su posición como uno de los destinos turísticos de referencia a nivel mundial. Según el último boletín de coyuntura de la Dirección de Estudios y Previsiones Financieras (DEPF), las llegadas de visitantes a través de los puestos fronterizos alcanzaron los 9,4 millones de personas a finales de junio de 2026, lo que supone un incremento interanual del 6%.
Este desempeño no es fruto de la casualidad. El sector turístico marroquí ha entrado en una fase de madurez y expansión sostenida que ya se reflejaba en el ejercicio anterior, cuando el país rozó la simbólica barrera de los 20 millones de visitantes anuales, con 19,8 millones de llegadas en 2025 —un 14% más que en 2024—, según datos del Ministerio de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria. La inercia positiva se ha mantenido durante el primer semestre de 2026, y la DEPF señala que los principales indicadores apuntan a una continuación de la evolución favorable de la actividad en los próximos meses.
Uno de los aspectos más destacados del informe es la amplitud y diversidad del crecimiento entre los mercados emisores. Todos los principales países de origen han registrado aumentos significativos en el número de llegadas: Francia (+9%), Alemania (+14%), Bélgica (+9%), Países Bajos (+10%), Italia (+6%), Reino Unido (+4%) y Estados Unidos (+9%).
Mención especial merece el mercado polaco, que ha experimentado un espectacular incremento del 32%. Este dato refleja el creciente interés por el destino Marruecos en los países del Este de Europa, un nicho que la Oficina Nacional de Turismo (ONMT) ha sabido explotar mediante campañas de promoción específicas y una mayor conectividad aérea.
El análisis por destinos revela un comportamiento especialmente dinámico en varias regiones del país. Ouarzazate encabeza la tabla con un aumento de las pernoctaciones del 24%, seguida de Rabat (+18%), Agadir (+13%), Casablanca (+12%) y Marrakech (+10%). También han registrado avances notables Tánger (+8%), Errachidia (+8%), Fez (+7%), Essaouira (+6%) y Al Haouz (+4%).
Esta distribución geográfica del crecimiento es especialmente significativa, pues demuestra que el dinamismo turístico no se concentra únicamente en los destinos tradicionales, sino que se extiende a territorios como el sur y el centro del país. La hoja de ruta turística 2023-2026, que fija como objetivo atraer 17,5 millones de turistas y alcanzar los 120.000 millones de dírhams en recetas en divisas, ha puesto un énfasis especial en la territorialización de la oferta. Los datos de la DEPF confirman que esta estrategia está dando sus frutos.
En el plano financiero, las cifras son igualmente contundentes. Los ingresos por viajes alcanzaron los 53.800 millones de dírhams a finales de mayo de 2026, lo que representa una mejora del 14,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este incremento supera ampliamente el crecimiento en el número de llegadas, lo que indica una mayor capacidad de gasto por parte de los turistas y una mejora en la calidad de la experiencia ofrecida.
El valor añadido del sector turístico creció un 8,1% durante el primer trimestre de 2026, tras haber alcanzado una consolidación del 8,7% en el mismo periodo de 2025. Por su parte, las pernoctaciones en establecimientos hoteleros clasificados aumentaron un 9% a finales de mayo, después de un incremento del 12,4% registrado un año antes.
Con la temporada estival en pleno apogeo y la celebración de grandes eventos deportivos y culturales en el horizonte, todos los indicadores apuntan a que 2026 será otro año récord para el turismo marroquí. La ONMT ha intensificado su estrategia de promoción internacional, con campañas de gran impacto como la reciente proyección en la esfera de Las Vegas, que ha situado la marca «Visit Morocco» en el centro de la atención global.
El sector turístico se ha convertido en un pilar fundamental de la economía nacional, generando divisas, creando empleo y contribuyendo al desarrollo equilibrado de los territorios. Con una estrategia clara, una oferta diversificada y una demanda internacional en constante crecimiento, Marruecos se encamina con paso firme hacia el objetivo de convertirse en uno de los principales destinos turísticos del mundo para 2030.
