Rue20 Español/Madrid
La patronal española, tras una misión institucional al Reino, subraya que ambos países afrontan «una oportunidad histórica» de prosperidad compartida, respaldada por las infraestructuras, el capital humano y la estabilidad de la economía marroquí.
El Círculo de Empresarios de España ha hecho pública una declaración institucional, a la que tiene acceso Rue20 Español, en la que identifica a Marruecos como uno de los polos de crecimiento y transformación industrial más dinámicos del Mediterráneo y del continente africano para la próxima década. El documento, elaborado tras una misión al Reino liderada por el presidente de la organización, Juan María Nin, insta al empresariado español a abordar con «ambición y visión estratégica» las oportunidades que ofrece el momento actual.
«España y Marruecos están ante una oportunidad histórica y a largo plazo de prosperidad compartida», señala el texto, que concluye con un mensaje rotundo: «Marruecos y España pueden y deben crecer y generar prosperidad compartida».
Un salto cualitativo respaldado por décadas de inversión
La declaración del Círculo de Empresarios pone el foco en la profunda transformación estructural que ha experimentado Marruecos en las últimas décadas. El país ha desplegado una ambiciosa estrategia de inversión en infraestructuras de transporte, energía y comunicaciones que comienza a dar frutos con un efecto multiplicador creciente sobre su actividad económica.
En el ámbito ferroviario, Marruecos se ha consolidado como pionero en el continente con Al Boraq, la primera línea de alta velocidad de África, inaugurada en 2018. Actualmente, el Reino se encuentra inmerso en la expansión de su red ferroviaria de cara a la coorganización del Mundial de 2030, con una extensión de 430 kilómetros en construcción que permitirá alcanzar velocidades de hasta 320 km/h en el corredor que conecta Tánger, Rabat, Casablanca y Marrakech. Este ambicioso proyecto, que contempla una inversión de unos 53.000 millones de dírhams, acaba de recibir un nuevo impulso con un financiamiento de 205 millones de euros del Banco Africano de Desarrollo para modernizar el corredor ferroviario Kenitra-Marrakech.
Paralelamente, la red de autopistas se ha multiplicado por veinte en las últimas décadas, mientras que el desarrollo de instalaciones portuarias ha experimentado un crecimiento exponencial. El puerto de Tánger Med, que en 2024 gestionó 10,24 millones de contenedores (TEU), se ha convertido en un referente logístico mundial. A este éxito se suma el megapuerto de Nador West Med, cuya entrada en funcionamiento está prevista para el último trimestre de 2026. Con una inversión de 5.600 millones de dólares, abrirá con una capacidad anual de 5 millones de TEU, ampliable hasta 12 millones, y contempla 700 hectáreas destinadas a actividades industriales y logísticas.
Energías renovables y capital humano: los pilares del futuro
El Reino también ha dado pasos decisivos en su transición energética. Según el último informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la capacidad total instalada de energía limpia en Marruecos se ha duplicado con creces en una década, pasando de 2.417 megavatios en 2016 a 4.851 MW a finales de 2025.
La energía solar ha experimentado un incremento de más del quíntuple en ese período, mientras que la eólica, que representa el 52,5% del total renovable, se ha casi triplicado. Con estos avances, Marruecos se encamina hacia su objetivo de alcanzar el 52% de energía renovable en su matriz eléctrica para 2030.
En el terreno educativo, los progresos son igualmente notables. La inversión en educación secundaria pública ha permitido reducir las tasas de abandono escolar entre el 63% y el 85%, según la franja de edad. La tasa de inscripción en programas de educación terciaria alcanzó el 48% en 2024, lo que supone más de 30 puntos porcentuales por encima del valor de 2007. La combinación de infraestructuras modernas y capital humano cualificado está consolidando el peso económico y político de Marruecos en el continente africano.
España, primer socio comercial y principal inversor en África
La posición de partida de España en esta relación es especialmente ventajosa. El país es el primer socio comercial de Marruecos, con un volumen de intercambio bilateral de bienes que supera los 22.500 millones de euros anuales.
Mientras el comercio exterior español se ha desacelerado en otros mercados, la relación con Marruecos ha mantenido un crecimiento estable, consolidándose como el principal destino de la inversión española en África, con un stock superior a los 2.000 millones de euros.
Actualmente, más de 300 empresas españolas operan en Marruecos, generando cerca de 30.000 empleos en sectores como la energía, la industria auxiliar del automóvil, la banca, el textil y la agricultura. La integración industrial entre ambos países es cada vez más estrecha, con cadenas de valor compartidas que trascienden la lógica tradicional del comercio exterior.
Más allá de los datos económicos, el Círculo de Empresarios subraya los «activos que pocos países pueden igualar»: la proximidad geográfica, la trayectoria comercial consolidada y, especialmente, el profundo vínculo humano y cultural forjado por décadas de convivencia entre ambas poblaciones —cabe recordar que los marroquíes residentes en España superan los 900.000—.
El Círculo de Empresarios considera que la transformación estructural de la economía marroquí, la reconfiguración de las cadenas de valor globales y los grandes proyectos de inversión en el horizonte conforman una coyuntura excepcionalmente favorable.
La organización llama a las empresas españolas a abordar este momento con visión de futuro y reclama a las Administraciones Públicas que continúen acompañando estos esfuerzos con apoyo institucional y diplomático.
En un contexto internacional marcado por el nearshoring y la búsqueda de mercados próximos y estables, Marruecos se consolida como un destino estratégico para la internacionalización de la empresa española. La declaración del Círculo de Empresarios no hace sino refrendar una tendencia que numerosas compañías ya han incorporado a sus estrategias de expansión internacional.
El mensaje final de la organización es claro y contundente: la prosperidad compartida entre Marruecos y España no es solo un deseo, sino una oportunidad tangible que ambos países están llamados a aprovechar.
