Rue20 Español/Rabat
La visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Argelia ha sido analizada por varios medios marroquíes como un nuevo capítulo en la relación hispano-argelina tras la crisis diplomática de 2022, aunque con una idea común: la recuperación del diálogo entre Madrid y Argel no ha implicado un cambio en la posición española sobre el Sáhara marroquí.
Los medios marroquíes coinciden en situar el origen de la crisis en la decisión de España, en marzo de 2022, de apoyar la iniciativa marroquí de autonomía como base para una solución política al conflicto del Sáhara. Esta decisión provocó una fuerte reacción de Argelia, que retiró a su embajador en Madrid, suspendió el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación y aplicó restricciones a los intercambios comerciales.
Una reconciliación marcada por el mantenimiento de la postura española
El diario digital Yabiladi interpreta la visita de Sánchez como una muestra de que Argelia ha optado finalmente por normalizar sus relaciones con España pese a no haber conseguido modificar la posición de Madrid sobre el Sáhara.
Según esta lectura, Argelia habría abandonado progresivamente su estrategia de presión diplomática después de comprobar que la crisis no llevó al Gobierno español a revisar su decisión de 2022. El medio destaca que España mantiene su respaldo al plan marroquí de autonomía, mientras que la comunicación oficial española sobre la visita evitó cualquier referencia directa al conflicto del Sáhara.
Yabiladi subraya además que el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune sí mencionó la cuestión saharaui durante la rueda de prensa conjunta, al referirse a la necesidad de apoyar los esfuerzos de Naciones Unidas y las soluciones basadas en el derecho internacional. Sin embargo, Madrid centró su mensaje en la cooperación bilateral, la estabilidad del Sahel y la relación estratégica entre Europa y el Mediterráneo.
El fracaso de las herramientas de presión argelinas
Assahifa adopta una interpretación más contundente al plantear qué queda de las «cartas de presión» utilizadas por Argelia contra España después de la visita de Sánchez.
El medio considera que las medidas adoptadas por Argel —desde la suspensión del tratado bilateral hasta las restricciones comerciales— no alcanzaron su principal objetivo político; obligar a España a cambiar su postura sobre el Sáhara.
Assahifa destaca que, aunque la crisis tuvo consecuencias económicas importantes para ambos países, especialmente en el comercio bilateral, no produjo una modificación de la política exterior española. Madrid habría logrado mantener una doble estrategia: recuperar la cooperación con Argelia en ámbitos como energía, seguridad e inmigración, pero sin renunciar al respaldo expresado al plan de autonomía marroquí.
Además, establece un paralelismo con Francia, recordando que las tensiones entre París y Argel también aumentaron después del acercamiento francés a la posición marroquí sobre el Sáhara, aunque posteriormente ambos países iniciaron una etapa de recuperación de relaciones sin que Francia modificara su postura.
Un enfoque más institucional de la visita
Por su parte, The Voice ofrece una cobertura más diplomática y menos analítica. El medio presenta la visita como una oportunidad para reforzar la cooperación entre España y Argelia después de años de tensión.
Su artículo destaca los mensajes oficiales de ambos gobiernos sobre la importancia del diálogo, la cooperación económica, la coordinación regional y los intereses compartidos. Aunque recuerda que la crisis surgió por la cuestión del Sáhara, no profundiza en el enfrentamiento diplomático ni en la eficacia de las medidas adoptadas por Argelia.
En definitiva, esta diferencia de enfoque refleja que parte de la prensa marroquí interpreta la visita desde una perspectiva geopolítica, mientras que otros medios se limitan a recoger la dimensión institucional del encuentro.
