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El presidente de la FIFA defiende el sueño global mientras UEFA y AFC frenan la iniciativa de CONMEBOL para el centenario del torneo que coorganizará Marruecos.
La celebración del centenario de la Copa del Mundo en 2030 podría ser todavía más histórica de lo previsto. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha abierto la puerta a una ampliación del torneo de 48 a 64 selecciones, una propuesta que llega impulsada por la CONMEBOL y que, de materializarse, convertiría la cita que Marruecos coorganizará junto a España y Portugal en el Mundial más multitudinario de la historia.
«Todo el mundo debe soñar con disputar una Copa del Mundo, no solo Europa y Sudamérica», declaró Infantino al portal suizo blue Sport, defendiendo la filosofía inclusiva que ya guió la expansión a 48 equipos para la edición de 2026. El dirigente calificó el actual formato de «un gran éxito» y destacó que «la calidad de los equipos es generalmente extremadamente alta y sigue creciendo en todo el mundo».
La iniciativa partió del presidente de la CONMEBOL, el paraguayo Alejandro Domínguez, quien propuso que el Mundial de 2030 cuente con 64 selecciones «por única vez» con motivo del centenario. «Estamos convencidos de que la celebración del centenario será única, porque solo una vez se cumplen 100 años», argumentó Domínguez en el 80º Congreso Ordinario de la CONMEBOL.
El Mundial de 2026, que se está disputando en Estados Unidos, México y Canadá, es el primero con 48 selecciones y contempla 104 partidos. Un torneo con 64 equipos elevaría esa cifra a 128 encuentros. Sin embargo, Infantino ha señalado que antes de tomar cualquier decisión «tenemos que ver primero cómo va esta primera Copa del Mundo con 48 selecciones».
El nuevo formato recuperaría la clasificación directa de los dos primeros de cada grupo a las eliminatorias, eliminando el sistema de los mejores terceros que se estrena en 2026. Además, permitiría que más del 30% de las 211 asociaciones miembros de la FIFA participen en el torneo.
El Mundial de 2030 será coorganizado por Marruecos, España y Portugal, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay como homenaje al origen de la competición. Para el Reino de Marruecos, que acogerá por primera vez una cita mundialista junto a dos potencias europeas, cualquier modificación del formato supone un desafío organizativo adicional, pero también una oportunidad para consolidar su papel como sede de eventos globales.
Sin embargo, otros fuentes han señalado que los países anfitriones de 2030 rechazan modificaciones que alteren los planes ya avanzados, pues se encuentran en una fase final de planificación.
La propuesta divide profundamente al fútbol mundial. La UEFA, liderada por Aleksander Čeferin, encabeza la oposición al considerar que ampliar a 64 equipos es «mala idea». La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) también ha mostrado su recelo, con su presidente, Salman bin Ibrahim Al Khalifa, llegando a calificar el posible impacto organizativo como «caos».
La CONCACAF, por su parte, ha advertido de posibles efectos negativos sobre el ecosistema del fútbol. El exseleccionador alemán Joachim Löw también se ha mostrado crítico: una Copa del Mundo con 64 equipos «no tiene absolutamente ningún sentido», argumentando que perjudicaría la calidad de los partidos y la salud de los futbolistas por la sobrecarga del calendario.
La propuesta llega en un momento políticamente sensible, a un año de las elecciones presidenciales de la FIFA. Algunos analistas ven en la iniciativa una táctica sudamericana para conseguir más partidos en el torneo. El silencio de Infantino sobre el proyecto ha sido interpretado por algunos como una falta de entusiasmo, pese a su respaldo inicial.
Los defensores de la ampliación sostienen que permitirá la participación de más países y multiplicará los ingresos de la FIFA por televisión, patrocinio y marketing. El Mundial de 2026 ya prevé cifras récord en este apartado.
Por ahora, el consenso dentro del fútbol internacional apunta a consolidar primero el formato de 48 selecciones antes de abrir nuevamente el debate. La edición de 2026 servirá como prueba definitiva para evaluar si una Copa del Mundo más extensa mejora la competencia o confirma que el crecimiento debe detenerse ahí.
Marruecos, que ya ha demostrado su capacidad organizativa con la exitosa celebración del Mundial de Clubes 2022 y su papel en la candidatura conjunta, observa con atención el debate. El Reino se prepara para recibir a lo mejor del fútbol mundial en 2030, sea cual sea el número de selecciones que finalmente participen. Lo que parece claro es que la puerta a un Mundial de 64 equipos ya no está cerrada, y el sueño de Infantino de que «todo el mundo pueda soñar con disputar una Copa del Mundo» sigue más vivo que nunca.
