Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
El fútbol, en su esencia más pura, es un escenario donde el talento se encuentra con el espíritu de lucha. Y en el Gillette Stadium de Foxborough, los Leones del Atlas volvieron a escribir una página de oro en su historia, incluso en la derrota. Francia, vigente campeona y finalista en las dos últimas ediciones, se impuso por 2-0 en los cuartos de final del Mundial 2026, pero el respeto que el conjunto marroquí ha grabado a fuego en el panorama internacional quedó patente en las palabras del mismísimo presidente galo.
Emmanuel Macron, en un gesto que trasciende la política y se adentra en el reconocimiento sincero, utilizó su cuenta en la plataforma X para felicitar a su selección y, al mismo tiempo, rendir homenaje al adversario. «Orgulloso de nuestra selección. Bravo, selección de Marruecos; fueron un rival muy fuerte esta noche, igual que hace cuatro años». El mandatario francés no solo reconoció la solidez del equipo marroquí, sino que destacó el «orgullo y espíritu deportivo» con el que Francia avanza a semifinales, un espíritu que los Leones del Atlas supieron contagiar.
Fierté pour nos Bleus. Bravo au Maroc, immense adversaire ce soir comme il y a quatre ans. La France est en demi-finale, avec panache et fraternité ! pic.twitter.com/inwO3cyBC8
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) July 9, 2026
No es la primera vez que Macron elogia al fútbol marroquí. Ya en Catar 2022, tras el histórico pase a semifinales del combinado africano, el presidente francés había mostrado su admiración. Esta noche, la historia se repitió con un guion similar en el marcador, pero con un matiz diferente: Marruecos ya no es una revelación, es una realidad consolidada del fútbol mundial.
El entrenador marroquí, Mohamed Ouahbi, no ocultó la decepción, pero dejó claro que este revés no hará tambalear el proyecto. «Hay cierta decepción y, por supuesto, esperábamos conseguir más. Si seguimos de esta manera, el futuro será prometedor. No dejaremos que esta derrota nos quiebre». Ouahbi, con la entereza que caracteriza a su equipo, reconoció la superioridad francesa pero destacó la reacción de los suyos. «En la segunda parte defendimos mejor, estuvimos más tranquilos con el balón y, en un momento, sentimos que éramos el mejor equipo».
El encuentro, arbitrado por el argentino Facundo Tello, tuvo un primer tiempo de alta intensidad donde Marruecos supo contener a la ofensiva gala. El portero Yassine Bounou, héroe en anteriores citas, detuvo un penal a Kylian Mbappé que pudo cambiar el rumbo del partido. Sin embargo, en la segunda mitad, la estrellla francesa se redimió al minuto 60 con un gol que abrió la lata, seguido por el tanto de Ousmane Dembélé seis minutos después.
La prensa internacional, lejos de los titulares sensacionalistas, ha valorado el crecimiento exponencial de los Leones del Atlas. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) no dudó en aplaudir la «campaña histórica» del equipo marroquí, destacando su papel como últimos representantes africanos y árabes en la competición. Como recordó Ouahbi, «representamos más que a un solo país. Representamos al pueblo marroquí y a muchos países de Asia y África».
Marruecos cierra su participación en el Mundial 2026 con la cabeza bien alta. La derrota ante Francia no empaña el brillo de una generación que ha devuelto la ilusión a un continente. El camino es largo, pero el destino, como bien reconoció el presidente francés, está lleno de promesas. Los Leones del Atlas ya rugen con fuerza en el imaginario colectivo del fútbol mundial. La gesta de Catar 2022 ya no es un espejismo, sino el cimiento de un futuro que, sin duda, será brillante.
