Rue20 Español/Rabat
El renacimiento futbolístico marroquí atraviesa uno de sus mejores momentos, y así lo ha querido reflejar el nuevo documental «Inside: El ascenso del fútbol marroquí», producido por la revista francesa Onze Mondial. La pieza, de 45 minutos, reconstruye el camino recorrido por el Reino desde la histórica campaña de Qatar 2022 hasta la actualidad, poniendo el foco en la reforma de las estructuras de formación y en los nuevos mecanismos para detectar talento marroquí dentro y fuera de sus fronteras.
En ese contexto aparece Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol, quien ofrece uno de los testimonios centrales del reportaje. Lekjaa aprovechó la entrevista para detallar cómo ha evolucionado la política de captación de jugadores con doble nacionalidad, subrayando que la institución que dirige actúa siempre desde el respeto a la libertad individual de cada futbolista, y no desde el reproche o la sensación de «victoria o derrota» cuando un jugador de origen marroquí termina representando a otra selección.
Fue en ese marco donde el dirigente abordó, sin rodeos, uno de los episodios más comentados de los últimos años: la decisión de Lamine Yamal, joven estrella del FC Barcelona, de vestir la camiseta de España en lugar de la de Marruecos. Lekjaa fue tajante al asegurar que la Federación nunca puso objeciones a esa elección: «Respetamos la decisión de Yamal desde el primer momento. Nunca nos opusimos a su elección y nuestro trato hacia él y hacia su familia no cambió». Con un tono más desenfadado, remató la reflexión con una frase que ya circula entre aficionados marroquíes: «No conozco a ningún español que se llame Yamal», en referencia al nombre árabe con el que es conocido el futbolista en el Reino.
El presidente de la FRMF quiso además dejar claro que el vínculo entre la familia Yamal y Marruecos permanece intacto: según explicó, suelen pasar temporadas vacacionales en el norte del país, y esa relación seguirá siendo bienvenida al margen de la decisión deportiva del jugador.
Para Lekjaa, casos como este forman parte de una realidad más amplia: la calidad de la cantera marroquí ha alcanzado tal nivel que hoy exporta talento a algunas de las principales selecciones del planeta, incluida la de un «país vecino y amigo» como España, lo que en su lectura confirma la solidez del proyecto deportivo nacional más que representar una pérdida.
El asunto llega, además, en un momento en que Lamine Yamal vuelve a estar en el centro de la actualidad futbolística: tras proclamarse campeón de Europa en 2024, el canterano azulgrana se ha consolidado como una de las piezas clave de la Roja, que esta misma semana selló su pase a cuartos de final del Mundial 2026 tras imponerse 1-0 a Portugal. España se medirá ahora a Bélgica con el objetivo de seguir avanzando hacia el título.
Más allá del episodio Yamal, el documental de Onze Mondial recoge testimonios de figuras clave del fútbol marroquí actual, entre ellas Achraf Hakimi y Yassine Bounou, además de responsables técnicos como Fathi Jamal y el seleccionador Mohamed Ouahbi, quienes repasan los pilares —infraestructuras, formación y detección de talento— sobre los que se ha construido lo que muchos ya describen como una auténtica revolución del fútbol marroquí en la última década.
