Rue20 Español/Rabat
La conmemoración del 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos ha servido este año como escenario para que el Reino de Marruecos reafirme, una vez más, la solidez de un vínculo diplomático que se remonta a los propios albores de la nación norteamericana.
Su Majestad el Rey Mohammed VI ha dirigido un mensaje de felicitación al presidente Donald Trump en el que subraya que esta efeméride no solo celebra el nacimiento de una nación, sino también el inicio de una de las relaciones diplomáticas más longevas y estables del mundo contemporáneo.
“Con motivo de la celebración por parte de los Estados Unidos de América, el 4 de julio, del 250º aniversario de su independencia, Me es grato expresar, en Mi nombre y en el del pueblo marroquí, Mis más sinceros deseos y felicitaciones”, reza el mensaje real difundidon
El Soberano subraya que “este aniversario conmemora también 250 años del establecimiento de las sólidas y estables relaciones entre nuestras dos naciones. Marruecos, primer Estado en reconocer la independencia de los Estados Unidos de América, concede el justo valor a esta relación distinguida y singular”.
El gesto del sultán Mohamed III en diciembre de 1777, al abrir los puertos marroquíes y garantizar paso seguro a los navíos estadounidenses, convirtió al Imperio Jerifiano en la primera potencia extranjera en reconocer oficialmente a la joven república norteamericana. Aquel acto de visión política sentó las bases de una alianza que hoy, dos siglos y medio después, se manifiesta en ámbitos tan diversos como el comercio, la seguridad o la cooperación militar.
El embajador marroquí en Washington, Youssef Amrani, ha definido recientemente esta relación como algo que “nunca ha sido transaccional; siempre fue estratégica desde el comienzo”. Un vínculo que, según destacó en un coloquio organizado por la MAP en la capital estadounidense, “a lo largo de momentos y eras diferentes, cambios de administraciones y transformaciones geopolíticas, ha demostrado un grado de continuidad excepcional”.
En su mensaje, el Monarca marroquí ha querido poner en valor el reconocimiento histórico efectuado por el presidente Trump en 2020 de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara. El Rey afirma que esta decisión “permanecerá grabada en la memoria de los marroquíes de generación en generación”, un reconocimiento que, a juicio del embajador Amrani, “marcó uno de los hitos diplomáticos más importantes de nuestra historia bilateral”.
La Administración Trump, en su segundo mandato, ha mantenido y reforzado esta posición, apoyando el plan de autonomía marroquí y facilitando rondas de negociaciones para encontrar una solución al conflicto en la región. El embajador estadounidense en Rabat, Duke Buchan III, ha hecho suyo el lema “Desde Tánger hasta Dajla, estamos juntos”, enfatizando así el apoyo de Washington a la integridad territorial del Reino.
El mensaje real subraya que el nivel de los intercambios comerciales y las relaciones económicas “nunca habían alcanzado tal impulso”. Los datos respaldan esta afirmación: en 2025, las exportaciones estadounidenses hacia Marruecos alcanzaron los 5.510 millones de dólares, mientras que las importaciones desde el Reino se situaron en 1.860 millones. El sector agrícola estadounidense ha experimentado un crecimiento especialmente notable, con exportaciones de 815 millones de dólares en 2025, un 38% más que el año anterior.
La tendencia alcista se ha mantenido en el primer trimestre de 2026, con un incremento del 47% en las exportaciones agrícolas estadounidenses hacia Marruecos, impulsado en gran medida por la demanda de productos intermedios destinados a la alimentación animal. El Acuerdo de Libre Comercio, vigente desde 2006, ha jugado un papel clave en esta expansión, facilitando el acceso de productos marroquíes al mercado estadounidense y viceversa.
En el terreno de la seguridad y la defensa, el Rey ha calificado la cooperación bilateral como “modelo de excelencia” y “pilar fundamental” para proteger a los ciudadanos de ambos países. La reciente edición del ejercicio African Lion 2026, celebrada entre abril y mayo pasados, ha sido el mejor exponente de esta sintonía.
Por primera vez, las misiones humanitarias del ejercicio llegaron hasta Dakhla, en el Sáhara marroquí, donde equipos médicos estadounidenses y marroquíes atendieron a más de 20.000 pacientes. “Por primera vez en nuestra asociación histórica, African Lion llega a Dakhla”, declaró el embajador Buchan, calificando este hito como un “momento clave”.
El ejercicio reunió a más de 5.600 efectivos de más de 40 naciones en distintos puntos de Marruecos, incluyendo Agadir, Benguerir, Tan-Tan, Taroudant, Tifnit y la propia Dakhla. La maniobra incluyó sobrevuelos de bombarderos B-52 estadounidenses escoltados por cazas F-16 de la Real Fuerza Aérea Marroquí, una demostración del creciente nivel de interoperatividad entre ambas fuerzas.
Este despliegue se enmarca en la hoja de ruta de cooperación en defensa para el período 2026-2036 firmada el pasado abril en el Pentágono, un acuerdo que consolida a Marruecos como uno de los socios prioritarios de Washington en el Mediterráneo occidental y África.
El mensaje del Soberano concluye reafirmando “su firme compromiso de seguir fortaleciendo y profundizando las relaciones que unen a las naciones marroquí y estadounidense”. Una declaración que, en palabras del embajador Buchan durante la reciente recepción del Día Nacional en el yacimiento arqueológico de Chellah, refleja un espíritu compartido: “Esta noche, al celebrar el 250º aniversario de Estados Unidos, también celebramos una asociación arraigada en la historia, fortalecida por la confianza y firmemente centrada en los próximos 250 años”.
Marruecos y Estados Unidos celebran así un doble aniversario: el de la independencia norteamericana y el de una amistad que, nacida en el siglo XVIII, se proyecta con renovada energía hacia el futuro.
