Rue20 Español/Rabat
Los Leones del Atlas certificaron este lunes su boleto a los octavos de final del Mundial 2026 tras remontar e imponerse a Países Bajos en la tanda de penaltis (3-2), luego de un 1-1 en los 120 minutos disputados en el Estadio Monterrey. El combinado dirigido por Mohamed Ouahbi enfrentará a Canadá el próximo 4 de julio en Houston.
El duelo, uno de los más intensos de esta fase, se decantó del lado neerlandés cuando Cody Gakpo adelantó a su selección en el minuto 72, en una jugada que el propio delantero dedicó a su hijo, fallecido días antes. Marruecos, sin embargo, no se rindió: en el descuento, Issa Diop firmó el empate que forzó la prórroga y, más tarde, los penaltis. Ahí apareció de nuevo Yassine Bounou, decisivo bajo los tres palos, mientras que Ismael Saibari anotó el disparo que sentenció la clasificación.
La actuación marroquí no ha pasado inadvertida fuera de sus fronteras. El medio italiano FarodiRoma dedicó un análisis a la eliminatoria, en el que sostiene que el recorrido de Marruecos no fue un episodio aislado, sino fruto de un crecimiento estructural del fútbol nacional que viene gestándose desde hace años, con la semifinal de Qatar 2022 como punto de partida.
El artículo, firmado por Laura Tussi, atribuye este progreso a la apuesta sostenida del Reino en la formación de jóvenes, las academias deportivas y las infraestructuras, un modelo que combina el talento local con el de futbolistas de la diáspora. Según la publicación, esta estrategia convierte a Marruecos en la referencia más avanzada del desarrollo futbolístico en el continente.
El análisis italiano amplía además la lectura al conjunto de África, cuyo nivel técnico, sostiene, se ha acercado de forma notable al de las potencias europeas.
El contexto de este Mundial refuerza esa lectura: apenas unas horas antes de la clasificación marroquí, Alemania quedó eliminada en la tanda de penaltis ante Paraguay, otro resultado que alimenta la percepción de que las jerarquías tradicionales del fútbol mundial se han vuelto menos predecibles.
Para FarodiRoma, el continente africano ya no puede describirse únicamente como cantera de talento para las ligas europeas, sino como un espacio que construye su propia identidad futbolística a través de centros de formación y una creciente profesionalización de sus estructuras. En esa narrativa, el camino de Marruecos hacia los octavos de final aparece como símbolo de una apuesta nacional por la juventud y el desarrollo deportivo, más allá del resultado deportivo puntual del lunes en Monterrey.
